Martin Williamson. Traducción por Roberto Trujillo Corona, Noria Latín América

La salud y la seguridad son prioridades para los fabricantes de alimentos, bebidas y medicamentos. Los estándares de limpieza e higiene son tan importantes en el piso de la planta como en los quirófanos de los hospitales. Pero cuando se trata de equipos de producción, la lubricación mantiene funcionando el negocio de alimentar y cuidar de la salud de la nación.

Las fugas de lubricante y el mantenimiento son una parte inevitable de todas las industrias. Los lubricantes no discriminan los materiales con los que entran en contacto. Por lo tanto, la industria farmacéutica y de procesamiento de alimentos tienen desafíos adicionales para seleccionar los lubricantes adecuados para hacer el trabajo. Este artículo analiza los estándares anteriores, actuales y futuros relacionados con la lubricación en esta industria.

¿Qué es un lubricante de grado alimentario?

Los lubricantes de grado alimentario deben realizar las mismas funciones técnicas que cualquier otro lubricante: proporcionar protección contra el desgaste, la fricción, la corrosión y la herrumbre, disipar el calor y transmitir potencia, ser compatibles con elastómeros y otros materiales de sellos y juntas, así como proporcionar un efecto de sellado en algunos casos.

Además, diferentes aplicaciones dentro del negocio de alimentos y medicamentos exigen que los lubricantes resistan la degradación de los productos alimentarios, los productos químicos y el agua/vapor, que presenten un comportamiento neutral hacia los plásticos y elastómeros y que tengan la capacidad de disolver azúcares. Estos aceites también deben cumplir con las normas alimentarias, de salud y seguridad, así como ser fisiológicamente inertes, insípidos, inodoros y aprobados internacionalmente.

Los lubricantes pueden estar sujetos a intensos contaminantes del ambiente. Un entorno de molienda de maíz genera una cantidad significativa de polvo. Aunque no es tan duro como el polvo a base de sílica, todavía presenta un problema de filtración. Una planta de carne requiere una limpieza a vapor estricta en todo momento, por lo que el riesgo de contaminación con agua es alto. Algunas plantas experimentan hasta un 15 por ciento en volumen de agua en sus aceites para engranajes.

Otro aspecto de la contaminación de la lubricación que representa un riesgo para los lubricantes de grado alimentario es el crecimiento de microorganismos como bacterias, levaduras y hongos. Si bien estos pueden ser un riesgo en entornos industriales, la oportunidad de contaminación en el entorno de producción de alimentos es aún mayor.

Categorías de lubricantes grado alimentario

El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) creó las designaciones originales de grado alimentario H1, H2 y H3. La aprobación de un nuevo lubricante y su registro en una de estas categorías depende de la lista de ingredientes.

Los lubricantes H1 son lubricantes de grado alimentario que se utilizan en entornos de procesamiento de alimentos donde existe la posibilidad de contacto accidental con alimentos.

Los lubricantes H2 son lubricantes de grado alimentario que se utilizan en equipos y componentes de las máquinas en lugares donde no hay posibilidad de contacto.

Los lubricantes H3 son lubricantes de grado alimentario, generalmente aceites comestibles, que se utilizan para prevenir la herrumbre en ganchos, carros y equipos similares.

Decidir si existe la posibilidad de contacto es difícil, y muchos se han equivocado por el lado de la seguridad con respecto a la selección de H1 en lugar de H2.

Aprobación y cumplimiento

La aprobación y el cumplimiento eran, en el pasado, responsabilidad de la USDA. La agencia es considerada una autoridad de renombre internacional en cuestiones de seguridad del consumidor con respecto a la industria de procesamiento de alimentos. Sus esfuerzos cubrieron esencialmente las instalaciones de carne y aves de corral inspeccionadas por el gobierno federal, pero fueron rápidamente adoptadas por otros sectores como la pesca y las operaciones de venta minorista de alimentos.

Para obtener la aprobación de la USDA, los fabricantes de lubricantes tenían que demostrar que todos los ingredientes de la formulación eran sustancias permitidas. Las sustancias permitidas, en este caso, son las enumeradas por la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) de acuerdo con las Pautas del Código de Seguridad de Regulaciones Federales (CFR, por sus siglas en inglés) Título 21, §178.3570. Esto no incluía pruebas de lubricantes; más bien, la aprobación se basaba principalmente en una revisión de los ingredientes de la formulación del lubricante.

Sin embargo, desde el 30 de septiembre de 1998, la USDA ya no ha emitido registros de lubricantes de grado alimentario ni ha estado revisando las instalaciones de procesamiento de carnes y aves inspeccionadas por el gobierno federal.

El futuro de la aprobación de grado alimentario

Los registros otorgados antes de esta fecha seguirán vigentes y, al igual que antes, USDA H1 y H2 siguen siendo una aprobación reconocida para la idoneidad de alimentos y medicamentos. De hecho, muchos fabricantes de lubricantes todavía aspiran a las categorías USDA H1 y H2 y al proceso de aprobación, y proporcionan la certificación de sus juntas directivas para garantizar esa afirmación.

Sin embargo, los esfuerzos presididos por Klüber Lubricants de Alemania llevaron a la creación de una nueva norma, DIN V 0010517, 2000-08 (Lubricantes de calidad alimentaria: definiciones y requisitos). Desde entonces, esta norma ha sido aprobada desde un nivel DIN superior.

El Instituto Alemán de Normalización (DIN, por sus siglas en alemán) ha presentado esta norma alemana como borrador a la Organización Internacional de Normalización (ISO, por sus siglas en inglés) en Ginebra. Pueden pasar hasta tres años desde la fecha en que se acepta la solicitud para que se publique una norma internacional.

La National Sanitation Foundation (NSF, por sus siglas en inglés) ha evolucionado a nivel mundial para suceder a la USDA. NSF International, es una organización independiente sin fines de lucro que se ha comprometido con la salud pública, la seguridad y la protección del medio ambiente durante más de 55 años. NSF ha obtenido las designaciones de Centro Colaborador de la Organización Mundial de la Salud (OMS, por sus siglas en inglés) tanto por la seguridad alimentaria como por la seguridad y el tratamiento del agua potable.

Está concebido y administrado como una organización de servicio público, que actúa como un organismo independiente y neutral para resolver problemas entre los organismos reguladores, las empresas, la industria y el público.

NSF básicamente ha adoptado la norma DIN V 0010517, 2000-08 como su propia guía para el registro de lubricantes de grado alimentario. Utilizando las antiguas clasificaciones USDA H1 y H2, NSF ha presentado su borrador de norma, NSF 116-2000 (compuestos no alimentarios utilizados en instalaciones de procesamiento de alimentos – lubricantes de grado alimentario) al Instituto Nacional Estadounidense de Normas (ANSI, por sus siglas en inglés). El borrador de la norma cubre las antiguas categorías USDA H1 y H3.

La norma DIN V 0010517, 2000-08 también ha sido adoptada por el Instituto Europeo de Grasas Lubricantes (ELGI, por sus siglas en inglés) y el Instituto Nacional de Grasas Lubricantes (NLGI, por sus siglas en inglés) como su guía.

Proyecto de norma NSF 116-2000 en detalle

El propósito de la norma es establecer criterios de evaluación de la seguridad alimentaria para los lubricantes de grado alimentario utilizados en el procesamiento, envasado, manipulación y almacenamiento de alimentos. Proporciona un mecanismo para la validación de las declaraciones y el etiquetado de un fabricante, pero no proporciona un mecanismo para demostrarlo mediante pruebas de laboratorio. El alcance no cubre la evaluación del desempeño del producto o los criterios operativos dentro de las instalaciones de procesamiento de alimentos.

Sin embargo, sí especifica definiciones y requisitos para lubricantes de grado alimentario en lubricación, transferencia de calor, transmisión de potencia y protección contra la corrosión de maquinaria y equipo en instalaciones de procesamiento y fabricación de alimentos. Debido a que el alcance son lubricantes de grado alimentario, solo H1 y H3 están cubiertos en este borrador de norma.

La sección de requisitos del proyecto de norma cubre el etiquetado y la formulación. Más específicamente en el etiquetado, se debe mostrar el nombre del producto, el nombre del fabricante (o el nombre de la empresa que comercializa el producto), el código de categoría y las instrucciones de uso. Las instrucciones de uso deben indicar la cantidad mínima requerida para lograr el propósito o efecto técnico requerido del producto. Todas las referencias al nombre de la empresa en las etiquetas deben estar en completo acuerdo con la información de divulgación sobre la formulación.

Directrices de formulación

Con respecto a los requisitos de formulación, el proyecto de norma establece que el producto no debe contener metales pesados ​​añadidos intencionalmente y no debe contener ingredientes clasificados como carcinógenos, mutágenos o teratógenos. Un carcinógeno es una sustancia que, cuando se ingiere, puede provocar cáncer. Un mutágeno es una sustancia que provoca una mutación. Un teratógeno es un agente que aumenta la incidencia de malformaciones congénitas.

Para ciertos tipos de lubricantes, estos deben ser de sabor y olor neutros, y además, deben seleccionarse de acuerdo con el uso de manera que el lubricante resista tensiones temporales, químicas, biológicas, térmicas o mecánicas sin degradación prematura o impacto a su estado neutro.

Los criterios de evaluación cubren tres aspectos principales: lubricantes de grado alimentario, requisitos de evaluación e ingredientes. Los lubricantes de grado alimentario deben cumplir con los requisitos del borrador de la norma, así como con el Título 21 del CFR §178.3570, y más específicamente, las secciones 172.860 para aceites vegetales y 172.878 para aceites minerales. Los ingredientes y/o compuestos deben cumplir con el Título 21 del CFR partes 182 y 184.

La evaluación requiere que el fabricante o proveedor revele el nombre del producto, una identificación cualitativa/cuantitativa de todos los componentes, el número del Chemical Abstract Service (CAS, por sus siglas en inglés) cuando corresponda, los nombres de los ingredientes químicos basados ​​en las reglas de la Unión Internacional de Química Pura y Aplicada (IUPAC, por sus siglas en inglés), proveedores o fuentes de cada ingrediente, cualquier aprobación de producto previa de una autoridad reguladora estatal o nacional, y cualquier referencia regulatoria apropiada de la FDA para cada ingrediente.

En cuanto a los ingredientes, se debe proporcionar cualquier confirmación separada emitida por la FDA o el USDA y no debe mencionarse en ninguna lista de sustancias no permitidas.

¿Qué significa todo esto?

Para el fabricante y el proveedor, existe potencialmente un nuevo estándar por el cual sus lubricantes pueden ser categorizados y aprobados. Debido a que existen las mismas categorías y requisitos dentro de la USDA, aunque con algunas modificaciones, se puede garantizar la continuidad del suministro y la seguridad.

Para el usuario final, permanece la selección de lubricantes según las categorías originales H1, H2 y H3. El cumplimiento y la regulación ahora están potencialmente asegurados por el borrador de la norma NSF.

Los consumidores pueden estar seguros de que los fabricantes de lubricantes y las industrias de alimentos y medicamentos mantienen estándares estrictos con respecto a nuestra salud y seguridad.

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