Noria Corporation. Traducción por Roberto Trujillo Corona, Noria Latín América.

“Parece que las cajas de engranajes de los transportadores experimentan más problemas de contaminación con agua en la primavera y el otoño que durante otras épocas del año. No están directamente expuestas a la lluvia, no tienen enfriadores y funcionan continuamente. ¿Qué sugiere para solucionar este problema?”

Hay varias generalidades en las condiciones descritas, y probablemente sea el momento de comenzar a medir y registrar algunos factores. Las regiones geográficas con las tasas más altas de humedad relativa experimentarán esto con mayor frecuencia.

Primero, verifique que no haya factores humanos involucrados, particularmente los operadores o el personal de mantenimiento a instalaciones que emplean mangueras de lavado de gran volumen.

En segundo lugar, intente medir la temperatura de funcionamiento del equipo entre la parte más fría y la más calurosa del día durante la primavera y el otoño. Además, mire las noticias meteorológicas para conocer el punto de rocío de cada día. Independientemente de si está funcionando o no, si la temperatura del equipo cae por debajo del punto de rocío, puede producirse condensación. Si la temperatura es tan baja, la humedad no se eliminará muy rápidamente.

En tercer lugar, para reservorios grandes, instale una válvula y comience cada día con una rutina de drenado e inspección. Abra la válvula y drene lentamente el agua acumulada. Mida la cantidad y regístrela junto con los otros factores. Tome nota de los reservorios que parecen ser susceptibles a la humedad.

Cuarto, una vez que se haya identificado a los causantes, sustituya los filtros de respiración típicos por filtros respiradores de aire de tipo desecante. Si esto ya se ha hecho y el problema persiste, considere instalar un sistema de purga de aire a baja presión en el espacio superior del reservorio. Si puede mantener una presión positiva, evitará el ingreso de agua de la atmósfera. Sin embargo, sea conservador con la presión del aire. El aire  de instrumentación es caro y una pequeña pérdida puede contribuir a un aumento significativo en el costo integrado de operación.

Existen varios métodos para determinar el contenido de agua. Estos se pueden diferenciar en función de si se mide el contenido de agua en forma disuelta o se determina el contenido absoluto de agua, es decir, además de medir el agua disuelta, también se tiene en cuenta el agua libre. Las técnicas comunes incluyen FTIR y el método Karl Fischer. En la práctica, también se utilizan pruebas de detección sencillas para hacer una estimación aproximada de la presencia de agua. Entre las pruebas más utilizadas se encuentran la evaluación visual, la prueba de crepitación y el método de agitación.