Loren Green, Noria Corporation. Traducido por Roberto Trujillo Corona, Noria Latin America

Publicado en la revista Machinery Lubrication (2/2015)

En toda la industria ha habido un movimiento hacia el mantenimiento predictivo y proactivo, pero infortunadamente un gran número de organizaciones todavía están operando en el modo de mantenimiento reactivo. Esto puede ser un ciclo difícil de romper debido a los esfuerzos necesarios solamente para mantener el equipo funcionando. Con frecuencia, los trabajos de reparación se enfocan apenas en hacer que las máquinas vuelvan a funcionar, sin repararlas en realidad.

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Lamentablemente, muchos departamentos de mantenimiento cuentan con muy poco personal. Incluso en algunos con suficiente personal, a menudo se invierte mucho tiempo “apagando incendios” para mantener la planta en funcionamiento, de manera que dejan muy poco tiempo para el mantenimiento predictivo o proactivo. Simplemente, en muchas organizaciones el día no tiene suficientes horas, ni tampoco suficientes mecánicos para reparar el equipo correctamente. Esto genera una demanda considerable de recursos, como repuestos, mano de obra y tiempo. Además, el costo de un paro no programado puede ser muy elevado, siendo el costo de la reparación apenas una pequeña porción del costo total.

Existen estudios que demuestran que la mayoría de las organizaciones gastan solamente el 5 por ciento de su presupuesto de mantenimiento en lubricantes y lubricación, mientras que aproximadamente el 70 por ciento de las fallas de la maquinaria están relacionadas con la lubricación. Entre estas están aplicar el lubricante equivocado, relubricar con demasiada frecuencia o con una frecuencia muy extendida, usar demasiado o muy poco lubricante, no controlar adecuadamente la contaminación. Al final, su presupuesto de mantenimiento se gastará de una manera u otra; solo es cuestión de cuándo y cuánto. Si usted pretende ahorrar en lubricantes, respiradores, filtros, etc., continuará gastando grandes cantidades de dinero en reparaciones y paros de maquinaria.

Ahora considere los ahorros de costos que un eficaz programa de lubricación puede proporcionarle  en forma de una mayor confiabilidad de la maquinaria, menor consumo de lubricante y menos cantidad de repuestos. También podría tener menores costos de tiempo extra gracias a la implementación y administración del programa. ¿No le suena interesante para presentarlo a su gerente de planta?

Lubricación: Una profesión especializada
img-2Es importante darse cuenta de que la lubricación apropiada es una profesión especializada. Los técnicos en lubricación deben ser entrenados para determinar qué lubricante es el mejor para cada aplicación. También deben saber cómo calcular la cantidad y la frecuencia correcta para la relubricación. Para aprender estas habilidades, los técnicos deben estar entrenados y certificados. Al igual que cualquier otra profesión especializada, la lubricación requiere un componente de capacitación y certificación.

Con un promedio de edad de 60 años de los trabajadores calificados, muchas de estas personas se estarán jubilando en los próximos años. Lamentablemente, pocos trabajadores jóvenes están entrando en estas profesiones especializadas, lo que dejará un gran déficit de trabajadores capacitados.

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Si no tiene acceso inmediato a técnicos de lubricación calificados, entrenados y certificados, puede ser el momento de pensar en tercerizar esta función. Un buen contratista no solo puede proporcionarle técnicos de lubricación entrenados y certificados, sino que también puede ayudarle a desarrollar procedimientos para sus tareas relacionadas con la lubricación, así como implementar, mantener y administrar su programa de lubricación. Por supuesto, usted gastará más del 5 por ciento de su presupuesto de mantenimiento, pero a cambio se reducirá la frecuencia de falla de su maquinaria y los costos asociados con los repuestos, horas extras, tiempo de inactividad, etc.

Los contratistas (tercerías) deben tener la capacitación y las habilidades necesarias para efectuar un diagnóstico de sus instalaciones y hacerle recomendaciones inmediatas para modificar su maquinaria, seleccionar sus lubricantes y efectuar otros cambios necesarios. También deben ser capaces de instalar correctamente las modificaciones, implementar los procedimientos y las rutas de lubricación y supervisar su finalización.

En resumen, un contratista está equipado para entrar a su planta y, en un período muy breve de tiempo, hacer mejoras significativas a su programa de lubricación, lo que se reflejará en sus ganancias.