¿Es el análisis de lubricante más benéfico para un motor de combustión interna o para un sistema hidráulico?

En motores, el análisis del lubricante brinda información relacionada con la condición del sistema de admisión de aire monitoreando en el lubricante los niveles de silicio (tierra). La presencia de fierro y aluminio puede advertir de un desgaste en el pistón y cilindro antes de que ocurra una falla. Se puede determinar la tasa de desgaste de los cojinetes y tomar acciones antes de que el cigüeñal resulte seriamente dañado. Se puede detectar la presencia de combustible, refrigerante y agua cuando se encuentran en estado incipiente. Las concentraciones de contaminantes y hollín en el lubricante indican restricciones en el sistema de admisión de aire, pérdida de eficiencia en los filtros, problemas de combustión o una mezcla rica de aire/combustible.

En sistemas hidráulicos, transmisiones, reductores, diferenciales y otros sistemas donde no hay combustión, los análisis de lubricantes deben realizarse en forma rutinaria. Altos niveles de aluminio indican una falla potencial en una bomba o en un convertidor de torque. El deslizamiento en las transmisiones es a menudo detectado por altos niveles de cobre, mientras que altas concentraciones de cromo revelan rayado en las bielas de los cilindros hidráulicos o desgaste en engranajes y rodamientos.

La limpieza del aceite en los sistemas hidráulicos es extremadamente importante debido a las pequeñas tolerancias que existen en las bombas, válvulas de control y entre las paredes y los pistones de los cilindros hidráulicos. De hecho, el 75 por ciento de las fallas de los sistemas hidráulicos se deben a la contaminación del aceite con polvo, tierra y la condensación de humedad. Por lo tanto, para monitorear los niveles de contaminación debe analizarse el lubricante en forma rutinaria.

Los análisis de lubricante pueden usarse efectivamente para determinar los intervalos adecuados de cambio de aceite y filtro en cualquier sistema lubricado.

Para interpretar correctamente los resultados, se debe informar al laboratorio de la viscosidad y tipo de aceite, las horas o kilómetros de uso, y la marca y el modelo del componente o sistema de donde se tomó la muestra. Esta información debe ir impresa en una etiqueta, la cual normalmente es suministrada en el empaque de la muestra de lubricante.

La muestra debe ser tomada con una frecuencia regular y programada, y sólo debe ser tomada después de que el sistema de lubricación o los componentes han estado operando el tiempo suficiente para alcanzar su temperatura normal de operación. Esto asegura que el lubricante ha circulado completamente por todo el sistema, lo que se traducirá en una muestra verdaderamente representativa. La muestra debe ser tomada siempre en el mismo puerto de muestreo, como por ejemplo en una válvula colocada en la línea de retorno del lubricante al tanque antes de que pase por el filtro.

La botella de muestra debe sellarse inmediatamente y enviarse al laboratorio a la brevedad posible para su análisis.