
En una de mis visitas a una planta industrial, me contaron una anécdota acerca de un lubricante importado, utilizado en una máquina crítica de la planta.
El aceite en cuestión fue recibido en el almacén principal siguiendo el protocolo general de recepción de mercancías, que consiste en una revisión de documentos y una inspección externa de la integridad del envase.
Cuando el técnico fue a retirarlo, notó un color ligeramente distinto en el envase, un poco más pálido que lo acostumbrado, pero la etiqueta se veía normal, no mostraba diferencias, por lo que pensó que solo era una variación de color del fabricante de envases. La duda creció al abrir el envase y observar también un color distinto del aceite en su interior. El color característico del aceite era un tono azul claro, pero en esta ocasión el tono era un azul más oscuro. Ante esta situación, notificó a su supervisor, quien le preguntó si aún tenía algo del aceite de la partida anterior, consiguiendo llenar una botella de muestra con el aceite remanente en el envase. También mandó tomar una muestra de aceite del envase bajo sospecha y envió a analizar ambas al laboratorio. Al recibir los resultados, observaron que había cambios significativos en la concentración de los aditivos, índice de viscosidad y AN, además de que el espectro de FTIR era muy diferente entre ambos aceites. Todo indicaba que el lubricante recibido no era igual al original; había un error de envasado, quizás un cambio de formulación o el lubricante era apócrifo.
El lubricante original provenía de Alemania y era importado y distribuido por una empresa local. Después de algunos correos electrónicos y llamadas telefónicas con el fabricante del lubricante original y el distribuidor local, se descubrió que el lubricante era apócrifo.
¿Qué sucedió?
Debido a un problema de suministro originado por una falla de logística del distribuidor local, y ante su incapacidad para surtir a tiempo el lubricante a su cliente, decidió comprar un lubricante producido localmente y colocarlo en envases también fabricados en la zona (por eso el cambio de color). Mandó imprimir etiquetas idénticas a las del lubricante importado, las colocó en los envases y lo entregó al cliente final, pensando que no iban a notar la sustitución. Dado que en la mayoría de las instalaciones no se efectúan análisis de control en la recepción de los aceites nuevos, esto podría haber pasado desapercibido.
Si el técnico de lubricación no hubiera sido lo suficientemente observador y hubiera aplicado este lubricante apócrifo a su maquinaria, tal vez se habrían presentado problemas de desempeño y quizás una falla importante de la maquinaria.
¿Qué son los lubricantes apócrifos?
Los lubricantes apócrifos son productos lubricantes falsificados, adulterados o de calidad inferior, que no cumplen con las especificaciones y estándares del fabricante. Estos lubricantes se comercializan como si fueran auténticos, pero en realidad no están hechos con los materiales o las fórmulas correctas, lo que puede comprometer su desempeño y la seguridad de la maquinaria.
Características de los lubricantes apócrifos:
1.Falsificación de marca: pueden estar etiquetados como productos de marcas reconocidas, pero no son fabricados por esas marcas. Las etiquetas pueden ser copias de las originales, lo que hace difícil para los consumidores distinguirlos.

2. Composición duradera: estos lubricantes suelen tener una fórmula diferente a la especificada por el fabricante. Pueden contener aditivos incorrectos o en cantidades incorrectas, lo que altera sus propiedades y hace que no proporcionen el nivel adecuado de protección para la maquinaria.
3. Baja calidad de los ingredientes: los aceites o aditivos utilizados en los lubricantes apócrifos suelen ser de baja calidad, lo que puede resultar en un desempeño deficiente, mayor fricción, mayor desgaste o acumulación de residuos en los componentes de las máquinas.
4. Riesgo para la maquinaria: el uso de lubricantes apócrifos puede generar daños a largo plazo en las partes móviles de las máquinas, como rodamientos, engranajes, motores o sistemas hidráulicos. Estos daños se deben a la inadecuada viscosidad, falta de aditivos antioxidantes, antidesgaste o dispersantes, y la posibilidad de que el lubricante pierda sus propiedades con el tiempo.
5. Problemas legales y de garantía: si se utilizan lubricantes apócrifos en maquinaria o vehículos que todavía están dentro de su período de garantía, el fabricante puede invalidar la garantía debido a que el uso de productos no certificados puede dañar los componentes. Además, la venta de lubricantes apócrifos está prohibida en muchos países debido a las implicaciones legales y de seguridad.
Consecuencias del uso de lubricantes apócrifos:
- Daño a los componentes: los lubricantes de baja calidad pueden provocar un desgaste prematuro de los componentes de la maquinaria, lo que aumenta los costos de mantenimiento y puede llevar a fallas catastróficas.
- Pérdida de eficiencia: la lubricación inadecuada reduce la eficiencia de la maquinaria y otros sistemas al aumentar la fricción, lo que puede traducirse en mayor consumo de energía.
- Riesgo de contaminación: los lubricantes apócrifos pueden contener impurezas o contaminantes que afecten la operación de las máquinas y, en algunos casos, puedan causar obstrucciones o daños adicionales.
Cómo evitar los lubricantes apócrifos:
- Compre a distribuidores oficiales: adquirir lubricantes a través de distribuidores autorizados o puntos de venta confiables garantiza que se obtendrán productos auténticos.
- Verificación de etiquetas: asegúrese de que el envase y las etiquetas estén intactas, y que la información en ellas coincida con las especificaciones del fabricante.
- Certificaciones de calidad: los productos auténticos suelen tener certificaciones o sellos que garantizan su calidad. Verifique que el envase de lubricante cuente con estos estándares.
- Control de proveedores: es importante confiar en proveedores que tengan una reputación comprobada y que trabajen directamente con los fabricantes de los lubricantes.
Conclusión
Los lubricantes apócrifos representan un riesgo significativo para la operación de la maquinaria y otros sistemas debido a su baja calidad y falta de especificaciones adecuadas. Para proteger la vida útil de la maquinaria y garantizar un desempeño óptimo, es crucial utilizar lubricantes originales y certificados.
Roberto Trujillo Corona, Noria Latín América