
La presión del aceite es uno de los parámetros más importantes en un motor. Si se enciende la luz de presión de aceite de su vehículo o el manómetro marca una lectura inferior a la normal, podría indicar un problema grave.
Lamentablemente, no sabrá si el problema es grave, por lo que lo mejor es apagar el motor. Para comprender mejor la presión del aceite del motor, este artículo analizará las posibles causas de la baja presión y las soluciones más efectivas.
Causas de baja presión del aceite
La presión del aceite en un motor puede ser baja por varias razones. Cuando el manómetro indica baja presión de aceite, tenga en cuenta que podría ser real o simplemente una lectura inexacta. En cualquier caso, es útil conocer algunas de las causas más comunes.
1. No hay suficiente aceite en el motor.
Aunque se haya añadido la cantidad correcta de lubricante durante un cambio de aceite, este puede consumirse excesivamente debido a la evaporación, el desgaste de los anillos del pistón y las fugas a través de los sellos o el tapón de drenado. El consumo de aceite aumenta con la edad del motor, por lo que comprobar el nivel y rellenarlo puede ser una solución sencilla. Sin embargo, si se observan fugas fuera del motor o gotas de aceite en el suelo, se debe reparar la pieza que presenta la fuga lo antes posible.
Cuando un motor es viejo, consume más aceite. Si consume un litro de aceite cada 1500-3000 kilómetros, es necesario realizar una revisión general. Si se excede el intervalo de cambio de aceite, el nivel de aceite podría ser bastante bajo, incluso si el motor no es muy viejo; por lo tanto, respete los intervalos de cambio de aceite adecuados y revise el nivel periódicamente.
2. Viscosidad demasiado alta o baja
Cuando la viscosidad del aceite es demasiado baja o alta, puede detectarse como una pérdida de presión en el suministro de aceite al motor. Una baja viscosidad genera menor resistencia al flujo a través del sistema, lo que se traduce en una menor presión medida por el manómetro o sensor.
Una viscosidad demasiado alta puede producir una mayor resistencia por parte del aceite que se bombea, lo que conlleva una falta de lubricación en el sistema y, en consecuencia, una menor presión.
En un motor, la viscosidad del aceite se ve influenciada por la viscosidad del lubricante original seleccionado, las temperaturas de funcionamiento, la degradación de los aditivos mejoradores del índice de viscosidad y la presencia de contaminantes como el glicol y el hollín. El manual del motor o del vehículo debe especificar los grados de viscosidad recomendados según el diseño del motor y las temperaturas ambiente en las que operará el vehículo.
Seleccionar un lubricante de mayor viscosidad puede generar problemas, especialmente al arrancar el motor en climas fríos. A temperaturas extremadamente bajas, no solo debe elegir la viscosidad adecuada, sino que también podría ser necesario utilizar un sistema de calentamiento de aceite.
La baja viscosidad puede ser el resultado de diversos factores, como la dilución con combustible, la selección de una viscosidad incorrecta del lubricante o temperaturas excesivas debido a una sobrecarga o a una falla del sistema de refrigeración.
3. Baja presión aparente
En los motores diésel, el manómetro suele indicar la presión en tiempo real en libras por pulgada cuadrada o bares. Algunos fabricantes de lubricantes producen lubricantes con una viscosidad menor que aún se encuentra dentro del rango de la norma SAE.
Una menor viscosidad proporciona una mejor fluidez en los sistemas de lubricación, pero puede resultar en una menor presión en el manómetro. Si la presión se encuentra dentro del rango normal, no hay motivo de preocupación. Es posible que algunos lubricantes generen presiones más altas que otros.
4. Desgaste del motor
Si el nivel de aceite en la varilla de medición se encuentra entre «añadir» y «lleno», una posible causa de baja presión podría ser el desgaste de los cojinetes del motor, especialmente si este tiene un kilometraje muy elevado. El desgaste excesivo reduce la restricción de flujo original, lo que, en consecuencia, disminuye la presión. En tal caso, probablemente será necesario reparar o reemplazar el motor.
5. Manómetro de presión de aceite defectuoso
Si se ha encendido la luz de advertencia de presión de aceite, pero usted ha comprobado que el nivel de aceite es correcto y que el motor funciona con normalidad, sin ruidos extraños ni temperaturas elevadas, el problema podría ser una unidad de detección defectuosa.
Puede que le interese comprobar la presión del aceite con un manómetro. Si la presión es normal, simplemente sustituya el sensor de presión de aceite. Sin embargo, si la luz de advertencia o la lectura baja del manómetro persisten después de reemplazar el sensor, es probable que el problema sea una bomba de aceite defectuosa.
6. Desgaste de la bomba
Si el nivel de aceite en la varilla medidora está entre «añadir» y «lleno», pero el motor hace ruido, es posible que la bomba de aceite esté desgastada. Una bomba desgastada no puede generar la presión necesaria debido a fugas internas. Detenga el motor hasta que se pueda solucionar el problema. Será necesario cambiar la bomba.
7. Filtro obstruido
En un sistema de lubricación, el manómetro se instala después del filtro. Si el filtro se obstruye con contaminantes y la válvula de derivación no funciona correctamente, puede producirse una falta de lubricación.
Un filtro obstruido suele ser consecuencia de un exceso de aceite. También puede deberse a la contaminación por agua o hollín. El agua generalmente proviene de una fuga en el sistema de refrigeración, mientras que el exceso de hollín puede ser resultado de una combustión deficiente. Si la válvula de derivación no funciona correctamente, un filtro defectuoso podría ser el culpable.
En la Figura 1 se muestra un diagrama de flujo que detalla las inspecciones y las acciones correspondientes en caso de baja presión de aceite en un motor.

Figura 1. Diagrama de flujo para diagnosticar baja presión de aceite
Reducción del riesgo de baja presión de aceite
Para reducir el riesgo de baja presión de aceite en el motor, cambie el aceite y el filtro en los intervalos correctos. Además, utilice lubricantes de alta calidad, con la viscosidad y el estándar de desempeño adecuados, según lo especificado por el Instituto Americano del Petróleo (API) en el manual del motor o del vehículo.
Asegúrese de revisar periódicamente el nivel de aceite e inspeccione el motor (y el piso del garaje) en busca de fugas. Además, esté atento a la presencia de humo azul que salga del escape, especialmente en motores con alto kilometraje.
No conduzca su vehículo si el sensor de presión está activado y desconoce la causa del problema. Para flotas de vehículos, el análisis de aceite para determinar la condición del lubricante y la maquinaria será la mejor estrategia predictiva y proactiva.
Por qué es importante la presión del aceite
El sistema de lubricación de un motor se compone esencialmente de la bomba, el filtro de aceite, las tuberías de lubricación y los demás componentes. La presión en el sistema se genera por la resistencia que el aceite debe superar en las tuberías para llegar a los componentes lubricados. Una bomba se encarga de impulsar el lubricante a través del sistema. Durante la fase de diseño del motor, la bomba se diseña para generar la presión y el caudal necesarios para que el lubricante circule hasta el componente más alejado.
Cuando la presión del aceite es baja, indica que algo no funciona correctamente. También significa que probablemente no circula suficiente lubricante por el sistema. Tenga en cuenta que la falta de lubricación provocará el contacto metal con metal y la falla del motor. Dependiendo de la gravedad de la situación, un motor puede fallar en cuestión de horas o incluso minutos. La reparación también podría ser costosa, ya que podría ser necesario reemplazar la mayor parte del motor.
Impacto de la viscosidad
La viscosidad afecta la presión del aceite. Si se vertiera aceite sobre una superficie inclinada, fluiría cuesta abajo debido a la gravedad. Cuanto mayor sea la viscosidad, más lento fluirá el lubricante. La viscosidad se define como la resistencia a fluir. La viscosidad del lubricante varía con la temperatura: disminuye con el calor y aumenta con el frío. Por lo tanto, la viscosidad del aceite del motor dependerá tanto de la temperatura ambiente durante el arranque como de su temperatura normal de funcionamiento.
Existen dos métodos comunes para medir la viscosidad. El primero consiste en dejar fluir el aceite a través de un tubo capilar y registrar el tiempo que tarda en recorrer una distancia. Cuanto mayor sea la viscosidad, más tiempo requerirá para recorrerla. La viscosidad también se puede medir vertiendo el lubricante en un recipiente calibrado y moviendo un agitador en su interior. Cuanto mayor sea la viscosidad, más difícil será el movimiento del agitador. Esta resistencia se mide con un dinamómetro de laboratorio. Las pruebas se realizan a temperaturas específicas para obtener resultados consistentes.
La mayoría de los propietarios de vehículos están familiarizados con los grados de viscosidad desarrollados por SAE International, como SAE 30, SAE 40, etc. Estas normas, basadas en los sistemas de medición descritos anteriormente, simplifican la selección del lubricante adecuado para su motor.
Un grado SAE, como SAE 40, no tiene un valor de viscosidad exacto. En cambio, indica un rango de viscosidad con un límite mínimo y máximo. Los fabricantes de lubricantes tienen la libertad de formular sus lubricantes dentro del rango de viscosidad aceptado para un grado específico. Los grados SAE que contienen una «W» (multigrado) se refieren a la viscosidad y la bombeabilidad del lubricante a bajas temperaturas de arranque. Los lubricantes sin la designación «W» (monogrado) pueden ser demasiado espesos a temperaturas invernales
Alejandro Meza, Noria Corporation. Traducción por Roberto Trujillo Corona, Noria Latín América




