Observando con los Ojos de los Monitores de Condición En-Sitio

Nov. 21, 2013

Autor: Comunicación Noria

Última actualización: 05/15/24

Sin el lente de un microscopio, los virus y bacterias sólo pueden ser reconocidos como dolorosos  síntomas de enfermedades  o padecimientos por aquellos que están infectados. Así como la tecnología es un vínculo importante  en la patología humana, también sirve en la detección y diagnóstico de una cantidad importante de problemas en la salud de la máquina, incluyendo la invasión de la contaminación en el lubricante.

Sin embargo, para la mayoría de las personas que dan mantenimiento a la maquinaria, la amenaza de una contaminación en los fluidos corre en sentido opuesto a la intuición humana. Justo como una infección viral, en la lubricación, lo que no podemos ver, es lo que más nos lastima. El ojo humano generalmente es ciego al potencial destructor de la mayoría de los contaminantes. De hecho, ninguno de nuestros sentidos “al natural” puede ser confiable para detectar y reconocer concentraciones significativas de contaminación.

Cuando recién ingrese al campo del análisis de aceites en los 1980’s, la tecnología para análisis de aceite portátil y a nivel del usuario estaba adelantada a su tiempo. Esto no es así hoy en día. Los instrumentos para monitoreo de contaminación han avanzado rápidamente en las últimas 2 décadas tanto conforme se  ha tomado conciencia de su importancia. Lo que anteriormente  era únicamente del dominio de los analistas químicos es ahora una herramienta esencial al alcance de los técnicos de campo y especialistas en monitoreo de condición.  Afortunadamente la “generación de hoyes en gran parte una población de usuarios de sofisticados consumibles electrónicos que también tiene un insaciable apetito por información instantánea.

Equipando su Caja de Herramientas

Los astutos profesionales de la lubricación saben que la medición y la retroalimentación son fundamentales para el control de la contaminación. Existe una variedad de instrumentos de monitoreo de contaminación a nivel usuario, así como métodos para obtener lecturas rápidas sobre la limpieza de los lubricantes , humedad y otros niveles de contaminantes.  Colocar las herramientas correctas en las manos de los equipos de mantenimiento, nos permite conocer mejor las condiciones presentes de contaminación y la necesidad de una respuesta correctiva inmediata.

Al igual que con cualquier programa de análisis de aceite, el proceso debe iniciar en la identificación de las máquinas y puntos de lubricación que se incluirán para el monitoreo de contaminantes.  No ignore la importancia de colocar apropiadamente los puertos de muestreo en zona viva. Considere la instalación de puertos de muestreo primarios (análisis de rutina) y secundarios (sólo para solución de problemas) en sistemas de circulación.  Debe documentar el procedimiento de muestreo adecuado, así como capacitar a su personal de acuerdo a este.

Al seleccionar los instrumentos de monitoreo de contaminantes, haga hincapié en la “facilidad de uso” por ser de mayor importancia que la precisión y la diversidad de funcionalidad.  Constantemente el más sencillo de los instrumentos resultará ser el más efectivo desde el punto de vista de mantenimiento. La razón es que se utilizan con más frecuencia y los datos son a menudo más fáciles de interpretar. En el mundo de la confiabilidad, las pruebas de precisión moderada, pero llevadas a cabo más frecuentemente,  casi siempre superarán a las de alta precisión, pero que no se usan frecuentemente en el análisis de lubricantes.

Debido a las docenas de instrumentos disponibles en un muy amplio rango de costos , usted debería asesorarse muy bien para convertirse en un comprador inteligente, definiendo primero sus necesidades y comparando las opciones.  Como una ayuda en el proceso de búsqueda, he incluido algunos indicadores a continuación:

Contaminantes objetivo: Para la mayoría de las máquinas, las partículas y la humedad son los contaminantes más serios, por lo que este es un punto de inicio esencial en el establecimiento del laboratorio en-sitio. Afortunadamente, existen numerosos contadores de partículas, kits para pruebas de membrana y analizadores de humedad para escoger. Muchos de estos instrumentos han pasado por años de refinamiento para adaptarse a las necesidades y las expectativas de los usuarios. Adicionalmente existen kits de glicol, probadores de dilución por combustible, probadores de contaminantes microbianos, instrumentos de medición de hollín e incluso kits de campo para número ácido.

Volumen de muestras diarias: Muchos instrumentos a nivel de usuario tienen tiempos de rendimiento lentos – digamos 10 a 20 min por muestra. Esto no es un problema si el volumen esperado de muestras es bajo. Sin embargo si el tráfico de muestras esperado es alto, entonces será muy importante contar con instrumentos que puedan procesar rápidamente las muestras para procesar los datos con rapidez.

Rango de sensibilidad: Antes de seleccionar  sus instrumentos de monitoreo de contaminantes en- sitio, sería recomendable cuantificar sus niveles de alarma. La mayoría de los instrumentos tienen límites inferiores y superiores de sensibilidad. Sus alarmas y límites necesitan caer dentro del rango dinámico de desempeño del instrumento.

Química húmeda: No todos los instrumentos de análisis de aceite interno requieren el uso de solventes y reactivos. Muchos químicos tienen requerimientos especiales de manejo y disposición. También puede necesitarse ventilación . En la mayoría de los casos, existen opciones de instrumentos que no requieren el uso de solventes y reactivos peligrosos.

Instrumentos portátiles vs. instrumentos de banco: No todos los instrumentos requieren ser operados dentro de un laboratorio . Muchos instrumentos son portátiles o al menos se pueden “trasladar”. Pueden utilizarse directamente en la máquina sin la necesidad de una botella de muestreo o cerca de la máquina con una botella de muestreo. Para plantas grandes con muchos lubricantes y aplicaciones no circulantes, frecuentemente la mejor opción es montar un pequeño laboratorio de escritorio, en donde las muestras puedan analizarse periódicamente.

Análisis microscópico: Aún cuando los contadores automáticos de partículas son el pilar de la mayoría de los laboratorios de análisis en-sitio, casi siempre requieren estar acompañados por análisis microscópicos para la identificación de las partículas. Los análisis microscópicos permiten evaluar el color, la forma y textura de las partículas. Para hacer esto, debe contarse con un medio simple para efectuar la prueba de membrana junto con un microscopio e iluminación adecuados.

Calibración y revisión de fluidos: Aún los más básicos instrumentos de análisis en-sitio requieren ser calibrados periódicamente para mantener su precisión. Utilice fluidos de calibración con propiedades y niveles de contaminación conocidos para contar con un medio rápido para garantizar la precisión de los instrumentos.

Compatibilidad con el fluido objetivo: Todos los instrumentos tienen límites básicos de aplicación relativos a los tipos de fluidos con los cuales se utilizarán. Esto incluye rango de viscosidad, opacidad del fluido  (oscuridad), compatibilidad e interferencia química (p.ej., de aditivos, hollín, agua, aire, etc.) entre otros. Verifique que los fluidos a analizar sean compatibles con el instrumento a considerar.

Importante y Efectivo
El enfoque de los instrumentos en-sitio para la industria del análisis de aceite ha cambiado en las pasadas dos décadas. Los usuarios ahora están facultados para realizar pruebas de rutina, frecuentes y rápidas. Lo más importante es la evaluación de los contaminantes de los fluidos. Esto permite la práctica rutinaria del mantenimiento proactivo . En mi opinión, el mantenimiento proactivo es por sí solo la estrategia más efectiva de generación de beneficios para la confiabilidad de la maquinaria. Para ser llevada a cabo de manera exitosa, hay un requerimiento absoluto de retroalimentación constante de los instrumentos de medición en-sitio, como son los monitores de contaminantes.

Noria Corporation. Traducido por Roberto Trujillo Corona, Noria Latín América.