Don Armstrong, Veleda Services. Traducción por Roberto Trujillo Corona, Noria Latín América

Al establecer un programa de mantenimiento preventivo (PM, por sus siglas en inglés), hay algunas ideas que pueden ayudarlo a respaldar sus objetivos de confiabilidad sin incurrir en costos innecesarios. Los siguientes consejos se aplican tanto al control de estado como al servicio de rutina.

1.  Haga que las inspecciones valgan la pena

Asegúrese de que los componentes que se inspeccionan en la maquinaria tengan modos de falla que hagan que las inspecciones de monitoreo de condición valgan la pena. Si es probable que los componentes fallen rápidamente (me vienen a la mente fusibles y pasadores de seguridad), las inspecciones no tienen valor.

2.  Establezca las frecuencias de inspección adecuadas

Establezca frecuencias de inspección de monitoreo de condición de modo que casi todas las fallas probables se detecten a tiempo para realizar las reparaciones necesarias durante las paradas programadas y antes de que ocurra una falla. El tiempo entre inspecciones debe ser menor de la mitad del “tiempo de desarrollo de la falla”, que es el tiempo transcurrido desde que una falla comienza a ser aparente hasta que el componente deja de funcionar.

Los tiempos de desarrollo de las fallas dependen del tipo de componente y su contexto operacional (carga, velocidad, etc.). Para algunos equipos, esta información puede estar disponible del fabricante; para otros, proviene de la experiencia. Las técnicas de mantenimiento predictivo, como los análisis de aceite y vibración, extienden el período de desarrollo de las fallas al detectar las fallas en etapa temprana y al monitorear la tasa de deterioro antes de la falla.

3.  Considere la condición de la maquinaria

Asegúrese de que su maquinaria esté en buenas condiciones antes de comenzar las inspecciones y el servicio de mantenimiento preventivo de rutina. Por ejemplo, considere un cojinete lubricado con grasa. Si el espacio de funcionamiento está dentro de las tolerancias del fabricante, lubricar a la frecuencia recomendada lo mantendrá en buenas condiciones de funcionamiento. Sin embargo, si el rodamiento se ha descuidado y se ha desgastado significativamente, el contacto metal con metal resultante provocará que continúe el desgaste acelerado, incluso con una lubricación regular.

4.  Diseñe rutas de inspección eficientes

Configure rutas de inspección que faciliten las tareas de los inspectores. Por ejemplo, haga coincidir el tiempo estimado para completar una ruta con las jornadas de trabajo y los descansos programados. Cuatro rutas de inspección de dos horas son normalmente más fáciles de manejar para el inspector que una ruta de ocho horas.

También debe minimizar el esfuerzo administrativo. Los instrumentos portátiles pueden ayudar avisando al inspector de una orden de trabajo existente para una falla “encontrada”, proporcionando el historial de la maquinaria en el campo y registrando las fallas.

Las rutas deben proporcionar toda la información necesaria, incluida la ubicación de la maquinaria y sus dispositivos de aislamiento si es necesario bloquearla para su inspección o servicio.

Además, asegúrese de diseñar la ruta de inspección/servicio para minimizar el recorrido requerido, incluyendo la subida de escaleras, distancias, etc.

5.  Asigne a las personas adecuadas

Los técnicos calificados no siempre son los mejores inspectores. La mayoría de las inspecciones no requieren un alto nivel de habilidad. Seleccionar al personal que tenga un interés natural en el trabajo de rutina y en asumir la responsabilidad de un área proporcionará mejores resultados.

6.  Gestione el programa de PM

Esto es fundamental. El alcance y la frecuencia del PM deben estar bajo supervisión continua para garantizar que se minimice la cantidad de trabajo de PM que se realiza sin poner en peligro la confiabilidad. Este es un hábil acto de balance que requiere un liderazgo técnico disciplinado.

Siempre que se produzca una avería, el especialista en PM debe decidir si es necesario realizar un cambio en el programa para evitar que vuelva a suceder.