Paul Farless, Noria Corporation. Traducción por Roberto Trujillo Corona, Noria Latín América

La frase “tareas de lubricación” es un término amplio que abarca una amplia gama de tareas, incluidas las inspecciones, el control de contaminación y la relubricación. El número de pasos necesarios para cada tarea variará y algunas tareas llevarán más tiempo que otras. Este artículo analiza algunas ineficiencias comunes del programa de lubricación y las formas de corregirlas. Además, veremos algunos consejos útiles que puede utilizar para organizar e implementar tareas, lo que le permitirá programarlas y completarlas de una manera eficiente y simplificada.

Invierta en el software adecuado

Sus operaciones pueden implementar sistemas de gestión de mantenimiento computarizados (CMMS, por sus siglas en inglés). Si bien estos sistemas rastrean las horas de trabajo y el mantenimiento del sistema, no rastrean con precisión las tareas de lubricación, por lo general omiten factores como el tiempo necesario para viajar entre la sala de lubricación y el equipo y el tiempo necesario para reunir los suministros. Un software para gestionar las rutas de lubricación (enrutamiento) como LubePM tiene en cuenta este tiempo y adapta las tareas de lubricación en consecuencia. Una vez que los datos necesarios, incluidos los tiempos de las tareas, se ingresan en LubePM, el software estima con precisión la cantidad de horas-hombre requeridas. Comprender los requisitos de tiempo para cada tarea le ayuda a planificar mejor su enfoque de lubricación.

Simplifique su enrutamiento

Antes de comenzar a abordar el trabajo de las tareas de lubricación, debe determinar el orden más eficiente para completarlas. El enrutamiento debe abordarse como un juego de béisbol: debe ir de primera base a segunda; no puede correr directamente a la tercera base. Del mismo modo, no debe agarrar su carro de lubricación e ir a las máquinas más alejadas de la sala de lubricación, volver a las máquinas más cercanas a la sala de lubricación y luego a las máquinas en el medio. Desarrollar y optimizar una ruta de lubricación ahorra tiempo y aumenta la eficiencia.

Mejore su programa de capacitación

Los operadores y el personal de mantenimiento que saben lo que están haciendo (y por qué lo hacen) pueden realizar tareas de manera eficiente y rápida. El personal no capacitado, cuando se le asigna la tarea de un procedimiento nuevo o complejo, puede sentirse intimidado por su falta de comprensión. Es posible que no se atrevan a abordar el procedimiento y, cuando lo hagan, es probable que dediquen una buena cantidad de tiempo a asegurarse de que están haciendo las cosas correctamente. El personal debidamente capacitado, por otro lado, puede abordar los procedimientos con confianza. Incluso cuando se le asigna la tarea de nuevos procedimientos, es probable que se pueda aplicar el conocimiento básico que posee el personal debidamente capacitado.

Designe a un campeón de lubricación

Definir claramente a una persona como el campeón de la lubricación reduce significativamente la probabilidad de que un proyecto falle. El campeón de lubricación es responsable de supervisar todos los aspectos de los procedimientos de lubricación, incluidas las tareas y las personas. Un buen campeón de lubricación agiliza hábilmente las tareas de lubricación identificando objetivos, priorizando las fases del proyecto, implementando las mejores prácticas, identificando y eliminando obstáculos, asignando recursos y comunicándose con otros departamentos. Su campeón de lubricación debe estar debidamente capacitado y tener un gran conocimiento de tribología y lubricación. Además, deben ser personas muy motivadas con un don para la resolución de problemas y la capacidad de comunicarse bien con los demás.

Una vez que sus tareas de lubricación están organizadas y optimizadas, las cosas se vuelven mucho más sencillas para todos los involucrados. La implementación de las mejores prácticas aumenta la eficiencia de la máquina y la vida útil y garantiza que los miembros del personal de mantenimiento tengan las herramientas que necesitan para manejar las tareas que se les presentan.