Gestión del espacio superior: ¿Conoce este secreto mejor guardado?

Sep. 2, 2025

Autor: Noria Latín América

Última actualización: 09/29/25

A estas alturas, la mayoría de los profesionales de la lubricación son plenamente conscientes de las mejoras en la confiabilidad asociadas con el control de la contaminación. Quienes han recorrido este camino saben que los lubricantes limpios y secos suelen tener un costo. 

Sin embargo, las mejores prácticas pueden no tener nada que ver con la eliminación de contaminantes ni con el cambio de aceite. De hecho, puede que no tengan nada que ver con el aceite en absoluto. En cambio, se trata de estabilizar la limpieza y la sequedad en el entorno del espacio superior (el aire sobre el aceite dentro de los tanques, reservorios y compartimentos de lubricación). 

¿Por qué es esto importante? En primer lugar, un alto porcentaje de las partículas y la humedad que ingresan a los aceites lubricantes y fluidos hidráulicos deben pasar por el espacio superior. Por lo tanto, al evitar que los contaminantes entren en el espacio superior, se impide que los contaminantes entren en el aceite. Esto se puede lograr haciendo que el aire ingrese al reservorio a través de respiraderos desecantes, que eliminan el agua y las partículas sólidas. 

El uso de opciones como válvulas de retención o un colector de escape rápido en respiraderos desecantes también puede controlar el intercambio de aire del espacio superior con el aire del ambiente.

El adaptador TTI SmartFlow™ (disponible en los respiraderos Titan Power Breathers) es un colector de escape rápido que impide que el aire exhalado del espacio superior entre en contacto con el medio desecante. La eliminación del agua es la segunda razón por la que es importante estabilizar el entorno del espacio superior. Con raras excepciones, un espacio superior seco se traduce en aceite seco: ambos van de la mano. Esto se debe a que lo húmedo atrae a lo seco de la misma manera que lo caliente atrae al frío. 

Básicamente, un espacio superior seco forma una capa desecante sobre el aceite y, como una esponja, extrae el agua de este. Cuanto menor sea la humedad relativa del aire en el espacio superior, más rápido y eficiente será el proceso de transferencia de masa de agua fuera del aceite. 

Todos sabemos que existen otros contaminantes además del agua y las partículas sólidas, como el aire, los lodos y el calor. Sin embargo, muchos profesionales de la lubricación desconocen el impacto que las partículas sólidas y el agua pueden tener en la acumulación de estos otros contaminantes con el tiempo. Por ejemplo, cuando se permite que el agua emulsionada coexista en el aceite, una consecuencia común es la acumulación de aire. El agua emulsionada tiende a deteriorar la calidad del aceite y reducir la capacidad para liberar rápidamente el aire. Cuando el aire no se separa del aceite, una consecuencia terciaria es la oxidación del aceite y la falla térmica adiabática, entre otras.  

Asimismo, cuando las partículas de suciedad penetran por las aberturas del espacio superior del tanque y se incorporan al aceite, se generan daños a las superficies y se desgastan los metales. Esto, a su vez, acelera la formación de óxidos insolubles, lo que produce depósitos (lodos) en las superficies y barniz. La lista de consecuencias secundarias y terciarias de la contaminación por partículas y agua es casi infinita. 

Por lo tanto, cuando usted se pregunta “por qué” de forma repetitiva en su búsqueda de la causa de una falla del aceite o de la máquina, es posible que descubra que la causa raíz es una mala gestión del espacio superior, lo cual ya no es un secreto. 

Jim Fitch, Noria Corporation. Traducción por Roberto Trujillo Corona, Noria Latín América 

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