Noria Corporation. Traducción por Roberto Trujillo, Noria Latín América

 

“¿Existen señales de advertencia de cuándo un rodamiento está por fallar?”

Piense que la falla de un rodamiento ocurre en cuatro etapas. Durante la primera etapa (punto detectable de aparición más temprana utilizando el análisis de vibraciones), las señales aparecerán en bandas de frecuencia alrededor de 250 a 350 kilo Hertz (KHz). En la segunda etapa, comenzará a sonar una señal alrededor de los 500 a los 2,000 Hertz (su frecuencia natural).

Al inicio de la tercera etapa, los armónicos de la frecuencia fundamental comienzan a ser muy aparentes. Los defectos en las pistas ahora son evidentes y serán visibles en el análisis de vibraciones de la señal de ruido. En este punto también habrá un incremento notable en la temperatura.

Durante la cuarta etapa, habrá una vibración muy alta. La frecuencia fundamental y los armónicos empiezan a disminuir a medida que es impulsado el ruido ultrasónico aleatorio. Las temperaturas empezarán a dispararse a medida que el rodamiento se autodestruye.

Por lo tanto, la respuesta a la pregunta que se hizo en un principio es sí. Sí existen señales de advertencia cuando un rodamiento está por fallar. La pregunta que en realidad deberíamos hacernos es: “¿Sabemos qué es lo que debemos buscar?” Las tecnologías más populares en la actualidad para el monitoreo de un rodamiento son el análisis de vibraciones, el análisis de aceite, el ultrasonido y la termografía. Estas herramientas se pueden utilizar para comparar los estados actuales contra los datos históricos y evaluar de manera precisa la vida útil restante del rodamiento.

El análisis de vibraciones y el análisis de aceite son consideradas las mejores tecnologías para predecir una falla, pero no siempre son las más accesibles económicamente. Los fabricantes de rodamientos tienen gran conocimiento sobre la relación que existe entre la vida de un rodamiento y la temperatura; incluso cuentan con fórmulas que funcionan muy bien en el cálculo de las temperaturas de operaciones seguras. Estas fórmulas y cálculos muestran que una vez que el rodamiento comienza a operar fuera de su rango de temperatura ideal, su vida útil comenzará a degradarse a un paso acelerado (se debe tomar en cuenta que por cada 15 °C por encima de los 70 °C que opera el aceite base, su vida útil está más que reducida a la mitad).

Con este conocimiento de por medio, ¿por qué la termografía no es un método más popular para predecir la vida útil de un rodamiento? El monitoreo de las temperaturas no siempre se considera confiable debido a la gran cantidad de variables que contribuyen a la generación de calor. La temperatura ambiente, la fricción, la variabilidad de la velocidad, la carga y el tiempo de operación son factores que tienen un efecto en la temperatura medida.

La fricción es la variable de mayor preocupación cuando se trata de predecir una falla, pero ¿cómo separarla de las demás? Si se pudieran tener en cuenta todas las variables de manera precisa, los incrementos que se obtuvieran en la temperatura de operación podrían ser un gran indicador de una falla inminente.

Tal vez la manera más sencilla y económica de detectar la falla de un rodamiento es utilizar un termómetro infrarrojo sin contacto. La única advertencia es que siempre se deben de tener en cuenta también las otras variables.