William Jacobyansky, Strategic Maintenance Consortium. Traducción por Roberto Trujillo Corona, Noria Latín América

Muchos departamentos de mantenimiento industrial ponen a personas sin experiencia en el puesto de técnico de lubricación. Cometen el error de asumir que debido a que las tareas de lubricación parecen ser simples, también lo es ser un técnico de lubricación.

Esto es apoyado por profesionales de recursos humanos (RR.HH.) que buscan puertas de entrada para el personal de mantenimiento y mantener las nóminas lo más bajas posible.

Este artículo discutirá los beneficios de tener un técnico de lubricación bien capacitado y con conocimientos, así como las cualidades que debe buscar al ocupar este puesto clave.

No es una posición de iniciación

Muchos consideran que el trabajo de un técnico en lubricación industrial es un trabajo simple que no requiere conocimientos específicos y, por lo tanto, no merece un alto grado de remuneración.

Debido a esto, a menudo se usa como una puerta de entrada para llevar a personal nuevo al mantenimiento. La premisa es simple: conseguir personas motivadas, pero sin experiencia en el departamento, donde pueden comenzar a aprender sobre maquinaria y habilidades de mantenimiento mientras la empresa puede obtener producción de ellos en tanto realizan tareas simples de lubricación.

El puesto también se utiliza con frecuencia como un puesto de prejubilación para atraer a un técnico experimentado que nadie quiere que se vaya, pero que ya no quiere soportar el esfuerzo físico del trabajo de mantenimiento.

Ambas estrategias prevalecen en los departamentos de mantenimiento industrial. Sin embargo, el hecho de que algo sea común no significa que sea lo correcto.

La lubricación no es sencilla

La lubricación permanece inmersa en la falacia de que es simple. Sí, la tarea de inyectar grasa en un rodamiento es simple y se puede enseñar en unos minutos. Cambiar el aceite es muy fácil.

Las personas no capacitadas lo hacen en sus autos, tractores, motocicletas y todo lo demás todo el tiempo. Puedo ver por qué los profesionales de RR.HH. podrían pensar que una persona con mínima experiencia o alguien en su gira de despedida debería ser su lubricador; simplemente no conocen nada mejor. Los profesionales de mantenimiento no deberían tener esa excusa.

La demanda de los equipos industriales

Existe una diferencia significativa entre la demanda que se hace a su vehículo personal y la demanda que se hace a los equipos industriales. Por ejemplo, se considera un logro que un motor de automóvil dure 320,000 kilómetros.

Ahora bien, si este motor tenía un promedio de 16 kilómetros por hora cada vez que se enciende, esto significaría que el automóvil funcionó durante 20,000 horas o 2 años y medio de tiempo de ejecución ininterrumpido. Por el contrario, un equipo industrial todavía se considera nuevo cuando tiene dos años y medio.

A un automóvil se le cambia el aceite cada 8,000 kilómetros, lo que equivale a 21 días de tiempo de funcionamiento para equipos industriales, pero usted espera que el equipo de su planta dure 20 años o más y pasen al menos entre seis meses y un año entre cambios de aceite.

Para lograr esta larga vida, debe mantener su equipo industrial de manera diferente a como el aficionado mantiene su vehículo.

La lubricación parece fácil porque la mayoría de los sitios lo hacen mal porque solo hacen una parte del trabajo. El cambio de aceite y el reengrase del equipo es el paso final del proceso y no el único requisito.

Hay mucha tecnología en grasas y aceites, y comprenderla lo suficientemente bien como para tomar las decisiones correctas no se puede hacer en una hora de almuerzo y aprendizaje con su proveedor local de lubricantes.

Salarios fácilmente justificados

En una planta donde trabajaba, había un ventilador en una línea de templado de vidrio que fallaba dramáticamente al menos una vez al año. Lo monitoreábamos diariamente con vibración e infrarrojos, y todo se vería genial, pero luego de repente fallaba y se destrozaba.

Hubo fallas de diseño en la configuración de la línea que fueron impuestas por limitaciones de espacio y que violaron las especificaciones del fabricante, pero esto no se pudo revertir.

Nuestro técnico de lubricación, que tenía una certificación de Nivel I y estaba en camino de lograr su certificación de Nivel II, estaba seguro de que era un problema que podía resolverse con la aplicación correcta de lubricante.

Todos nos burlamos de su idea y probamos varias otras soluciones. Afortunadamente para nosotros, no se detuvo y finalmente resolvió el problema cambiando a una grasa diseñada para aplicaciones de alto estrés.

Esta estrategia no estaba en el radar de nadie más y no habría sido posible sin su dedicación a su oficio. Los ahorros de ese triunfo pagaron su salario mientras la línea estuvo en funcionamiento.

No creo que un novato sin conocimientos de maquinaria o un mecánico que se jubilará pronto y que espera el momento oportuno hasta la jubilación habría sido tan eficaz.

Hubo muchas otras historias de éxito, pero este incidente fue el más dramático. Nuestra tecnología de lubricación nos llevó al punto en que comenzamos a ver fallas incipientes en los resultados del análisis de aceite antes de verlas a través de lecturas de vibración o inspecciones de infrarrojos.

Ahora, podría parecer una frase trillada cuando digo que se necesita inteligencia, tiempo y dedicación para aprender a ser un buen lubricador, pero también requiere mucho trabajo duro y tenacidad para construir y mantener un buen programa de lubricación.

No veo cómo un programa como este podría construirse y mantenerse por alguien con poca o ninguna experiencia en maquinaria y que esté ansioso por dejar el puesto para ocupar un puesto de técnico de mantenimiento mejor pagado o alguien que esté pensando en jubilarse en un futuro cercano. Por supuesto, hay personas en esas situaciones que han hecho bien el trabajo, pero no creo que pueda confiar en que ese sea el resultado más probable.

Los lubricantes requieren un cuidado especial

Cuando hablo de aceite, lo llamo la sangre de la maquinaria y enfatizo a los técnicos de mantenimiento el cuidado que se debe tener al recibirlo, almacenarlo y transferirlo. La mayoría de la gente no lo entiende.

Puede verlos transfiriendo aceite en una lata abierta que dejan en un estante entre usos. El efecto de incluso una partícula suave como una fibra de algodón es alarmante cuando se somete a la tensión de una bola en un rodamiento de alta velocidad o entre dos engranajes. Entonces, ¿qué cree que pueden hacer todas las partículas de polvo más duras que flotan en el aire?

La grasa tiene su propio conjunto de complicaciones. Se enfrenta a temperaturas extremas mayores y, a menudo, está más expuesta al medio ambiente en su aplicación. La posibilidad de mezclar grasas incompatibles en el campo también es un problema que con frecuencia ni siquiera se reconoce como un riesgo.

Capacitar a las personas sobre cómo administrar un programa de lubricación puede ser una tarea difícil cuando están rodeados de miembros experimentados del equipo que piensan que saben lo que están haciendo, pero no es así.

Lograr que las personas que están al final de sus carreras acepten la premisa de que lo que han hecho durante 25-35 años está mal, puede ser una lucha cuesta arriba.

En la mayoría de las instalaciones industriales, la incapacidad para muestrear el aceite correctamente o incluso para configurar los puertos de muestreo adecuados es algo común.

Traer a personas sin experiencia al departamento y pedirles que hagan todo de una manera nueva puede ofrecer una mejor oportunidad de éxito, pero si estas personas están buscando dejar el puesto poco después, llevará mucho tiempo desarrollar un programa bueno y sostenible.

Cualidades de un buen técnico en lubricación

Un buen técnico en lubricación debe tener conocimientos sobre la maquinaria. No se puede saber la mitad de la ecuación. Comprender los lubricantes es excelente, pero también necesita saber qué significan para el funcionamiento de la máquina para tener una visión holística de la situación.

Ayuda si la persona no tiene miedo de ensuciarse. Esta parece ser la razón por la que muchos ingenieros no entran en el campo con tanta frecuencia como se involucran en vibraciones e infrarrojos. También significa que alguien del equipo de mantenimiento es un candidato perfecto para ocupar este puesto. Sin embargo, debe contratar a la persona de mantenimiento correcta.

Siempre busque a alguien que esté ansioso por aprender y emocionado por la aplicación de nuevos conocimientos. Pasará mucho tiempo en la computadora para aprender los detalles sobre la lubricación.

Las propiedades de los paquetes de aditivos, los datos de las muestras de aceite y las técnicas de muestreo son solo algunos ejemplos de la información que se debe digerir y comprender.

Alguien que no encuentre ningún placer en esto, particularmente aquellos que se ganan la vida trabajando con sus manos, pasará unos días muy tediosos tratando de asimilar esta información. Podría ser una tortura para la persona equivocada, lo que sería perjudicial para el programa. Los profesionales del mantenimiento son inteligentes, pero muchos de ellos prefieren aprender haciendo que estudiando.

Ya sea que esté mejorando su programa de lubricación o comenzando uno desde cero, necesitará cambiar muchos hábitos. Su técnico de lubricación será clave en este esfuerzo. Por esta razón, los técnicos de lubricación deben ser respetados por el resto del departamento. A medida que aprenden su oficio, implementarán mejoras y forzarán cambios en las actividades y comportamientos de los miembros del equipo. El cambio, incluso cuando es una mejora, nunca es gratis. Requiere esfuerzo, y el esfuerzo requerido se reduce considerablemente cuando hay respeto por la fuente.

También ayuda si los técnicos de lubricación confían en sus habilidades. Para mí, este es uno de los grandes beneficios de obtener una certificación profesional de sus técnicos de lubricación. Les da confianza en su oficio y les da credibilidad a los ojos de la gestión de plantas.

Por último, como en casi cualquier posición clave, es deseable que tengan iniciativa propia. Establecer y mantener un buen programa de lubricación será un proceso a largo plazo que requiere una gestión continua. Es más rentable si sus técnicos de lubricación toman la iniciativa en este esfuerzo.

Después de su introducción inicial a los principios de una buena lubricación, pronto aprenderán en qué dirección deben ir y qué necesitan para llegar allí. Esto también inculca ese orgullo de propiedad, que es un poderoso motivador.

Quiere una persona en el puesto a la que pueda dar rienda suelta. Es mucho más fácil frenar a alguien que está tratando de ir demasiado lejos y demasiado rápido que tener que empujar siempre a alguien por el camino correcto.

Hay otras cualidades que pueden resultar beneficiosas, pero las mencionadas anteriormente son las más importantes. No caiga en el error común de que este es un trabajo mal pagado o incluso que cualquier persona que sea buena para “arreglar cosas” puede convertirse en su campeón de lubricación.

Un buen programa de lubricación le ahorrará mucho más de lo que cuesta en términos de una mayor vida útil del equipo, un reconocimiento más temprano de los problemas y una mejor comprensión de lo que se está haciendo con sus máquinas. Recompense el trabajo de forma proporcional al valor que proporciona. Ponga a una persona de calidad en el puesto y recuerde que prevenir problemas es mucho mejor que solucionarlos.