Garrett Bapp, Noria Corporation. Traducido por Roberto Trujillo Corona, Noria Latín América

 

Después de visitar y haber trabajado en varias plantas en todo el país, me he dado cuenta de que la mayoría de las máquinas con depósitos pequeños no reciben la atención que se merecen. En una planta, nos enfocamos principalmente en las máquinas grandes que se consideran críticas. Típicamente, son máquinas que tienen un elevado costo de reposición o reparación, por lo que nos aseguramos de que estén equipadas con respiradores, mirillas de nivel, conectores rápidos, inspecciones, etc.

Cuando una máquina con un depósito pequeño fallaba, como una bomba o una caja de engranajes, por lo general se volvía una situación de apagafuego, porque retrasaba uno de nuestros procesos. En ese punto, nos tomamos el tiempo para revisar la aplicación e incorporamos el mantenimiento preventivo (PM, por sus siglas en inglés) e inspecciones en el sistema.

Eventualmente, todo fue alimentado a la base de datos y se realizó algún tipo de PM o inspecciones. Todos los equipos nuevos fueron revisados completamente para asegurarse que no se repitieran los problemas del pasado. El resultado fue un gran incremento en el tiempo de operación, productividad y disponibilidad de la máquina.

El objetivo final con una máquina grande es predecir y programar cuándo habrá necesidad de remplazarla o repararla antes de que ocurra una falla catastrófica y un costoso paro de planta. ¿Pero qué se debe hacer con una máquina pequeña, aquellas que tienen depósitos que van de unos pocos litros hasta 40 litros, o máquinas donde no se realiza análisis del lubricante? ¿Cómo hacer para mantener estas máquinas en buenas condiciones?

Las inspecciones diarias facilitan la detección de alertas tempranas de futuros problemas. Por ejemplo, una simple verificación del nivel de aceite puede ser la diferencia entre una máquina que falla prematuramente y otra que opera 5 o 10 años o más. Y esto no termina ahí. Si se registra un bajo nivel de aceite, el depósito debe ser rellenado, ¿pero cómo se hace este relleno? Cada uno tiene una forma ligeramente diferente para completar esta sencilla tarea, lo que puede tener efectos negativos sobre la máquina si no se efectúa correctamente.

Malas prácticas

Comencemos por revisar algunas de las formas incorrectas de rellenar sus depósitos. Tenga en cuenta que estas prácticas también aplican al cambio de aceite a su máquina, independientemente de si se trata de una caja de engranajes, una bomba u otro componente lubricado.

Embudos

He visto el uso de embudos en cualquier parte y lugar. Ahora bien, no estoy diciendo que utilizar un embudo asesinará a su maquinaria, pero la forma en que lo trate y cómo lo utilice, puede hacerlo. Los embudos a menudo recogen polvo y partículas mientras están almacenados en armarios o en la parte trasera de los vehículos. Con frecuencia, después de ser utilizados, se dejan escurriendo hasta secarse y se almacenan en un lugar hasta que son requeridos nuevamente. Luego, alguien saca el embudo para rellenar un depósito y puede o no darle una limpieza rápida con un trapo antes de vaciar el aceite a través de él. Puede imaginar la cantidad de suciedad que ingresa en el depósito solo por el uso de un embudo.

Contenedores abiertos y galvanizados

No puedo contar la cantidad de veces que visto en una planta contenedores abiertos para la transferencia de aceite. En mi primer trabajo de mantenimiento, estos tipos de contenedores eran los únicos utilizados para transferir aceite. De hecho, he visto contenedores de 20 litros con aceite y suciedad visible en su interior, esperando a ser introducidos en una máquina. Tenga presente que las partículas grandes que entran en el depósito en algún momento se convertirán en partículas pequeñas, las cuales tienen un efecto perjudicial sobre las máquinas.

Los contenedores galvanizados tienen una cubierta de zinc para proteger el acero. El problema con este recubrimiento de zinc es que el aditivo en la formulación del aceite se adhiere al este y es eliminado del aceite antes de que entre en el depósito, disminuyendo el porcentaje efectivo de aditivos útiles en el aceite.

Mal uso de los contenedores herméticos y reutilizables

Si es manejado correctamente, un contenedor hermético y reutilizable (H&R) es excelente para transferir aceite y rellenar una máquina. Sin embargo, pueden ocurrir problemas si los contenedores no son etiquetados o limpiados correctamente, se dejan en la planta cerca de la máquina, o las boquillas o vertederos no se mantienen cerrados apropiadamente.


Figura 1. Si se maneja adecuadamente, un contenedor hermético y reutilizable es excelente para rellenar las máquinas. Sin embargo, pueden ocurrir problemas si el contenedor se deja cerca de la máquina, si no se limpia o la boquilla no se mantiene cerrada.

Limpieza antes del llenado

Esto dependerá en gran medida del personal que esté añadiendo el aceite. En los depósitos pequeños, a menudo no es económicamente rentable colocar conectores rápidos en los puertos de llenado y drenado del sistema. Quitar un tapón de llenado o un respirador puede ser la única forma para que ingrese aceite al sistema. A menos que tenga una planta de producción hermética y con una excelente filtración de aire, las partículas se acumularán sobre y alrededor de los puertos de llenado y estarán listas para introducirse una vez que quite el tapón o respirador del puerto de llenado.

Aceite sucio

Una idea errónea es pensar que un aceite nuevo es un aceite limpio. Esto no siempre es cierto. Generalmente, el aceite que se recibe en tambores, baldes y a granel no debe ingresar directamente a su máquina. Después de muestrear muchos tambores de aceite nuevo a lo largo de los años, he visto que encontrar que un tambor que cumpla los objetivos de limpieza de sus máquinas es como encontrar un “unicornio”. Ocasionalmente, puede llegar una entrega que cumpla con las especificaciones, pero siempre se debe filtrar el aceite antes de aplicarlo a una máquina.

Llenarla y olvidarla

Con mucha frecuencia he visto cómo ponen en operación una máquina y nunca más vuelven a verla o a pensar en ella nuevamente. Se deben realizar simples inspecciones diarias o semanales sobre cualquier activo valioso. Con el tiempo, los sellos se desgastan dando lugar a fugas. Es posible que un tapón no haya sido apretado correctamente o se haya aflojado. Los sistemas de lubricación por baño dependen de tener un nivel de aceite correcto.

Buenas prácticas

Ahora veamos las malas prácticas ya descritas anteriormente explicando cómo corregirlas. Algunas son bastante sencillas, mientras que otras requieren de inversión en tiempo, dinero y capacitación.

Embudos

No creo que todos los embudos sean malos, tienen su sitio en el programa. Personalmente utilizo embudos cada vez que cambio el aceite a mi automóvil. ¿Pero cuáles son las mejores prácticas para utilizar los embudos? Primero, asegúrese de que esté limpio antes de utilizarlo. Limpie el interior y el exterior con un trapo limpio que no suelte pelusas. Después de utilizar el embudo, límpielo nuevamente y almacénelo en una bolsa de tipo resellable (zip-lock) nueva, la cual debe estar sellada y colocada en su lugar permanente. Esto es muy importante. Les cuento que mi esposa y yo jugamos este juego en nuestra casa cuando saco las tijeras de un cajón y las coloco en otro cajón después de utilizarlas. Esto hace que ella las busque y me pregunte donde coloqué las tijeras. Si usted aplica esto en un entorno industrial en el que varias personas tienen acceso a las herramientas, nunca podrá predecir dónde estarán los embudos. Esto generalmente llevará a que alguien improvise un embudo o utilice otra cosa inapropiada.

Contenedores abiertos y galvanizados

Deje de utilizar este tipo de contenedores. Haga una revisión del inventario y deséchelos todos. Adquiera suficientes contenedores H&R para que su equipo se acostumbre a utilizarlos. Si las herramientas adecuadas están disponibles, las buenas prácticas vienen a continuación. Además, eduque al personal que maneja los lubricantes para que entiendan que no deben utilizar las malas prácticas.

Mal uso de contenedores herméticos y reutilizables

Estos contenedores no deben dejarse tirados por toda la planta. Si un contenedor no está donde se supone debe estar, no será útil para la siguiente persona que lo necesite. Elabore y ponga en un lugar visible un procedimiento para limpiar el interior y el exterior de los contenedores. Esto debe hacerse dentro de un cuarto de lubricación limpio para evitar que la contaminación ingrese en el contenedor recién limpiado. Al igual que con los embudos, utilice un trapo que no suelte pelusas y nunca utilice solventes para limpiarlos.

Figura 2. Adquiera suficientes contenedores H&R para que su personal se acostumbre a utilizarlos. Si están disponibles las herramientas correctas, las buenas prácticas vienen a continuación.

Limpie antes de rellenar

Lleve trapo o toalla industrial libre de pelusas para limpiar los puertos de llenado de las máquinas antes de abrirlos. Aún una pequeña cantidad de suciedad que entre en el sistema puede conducir a resultados catastróficos. Tener una buena cantidad de trapos o de toallas ayudará a que estas rápidas reposiciones de aceite sean más confiables.

Aceite sucio

Todo aceite que ingrese en la planta debe pasar por un proceso de descontaminación antes de que sea colocado en las máquinas. Se deben definir objetivos de limpieza para todas las máquinas, incluso si no se les va a efectuar un análisis del lubricante. Se puede esperar una confiabilidad óptima de la máquina cuando el aceite nuevo está en el objetivo de nivel de limpieza o más limpio.

Llenarla y olvidarla

Toda la maquinaria debe ser examinada en cierto momento. Una simple inspección de nivel puede ser la diferencia entre la vida y la muerte. En la mayoría de los depósitos pequeños no se necesita que haya mucha fluctuación del nivel de aceite para comenzar a ver un impacto negativo en alguno de los componentes internos. Elabore y ejecute PM’s e inspecciones para que se conviertan en una práctica estándar para darle servicio a la maquinaria “olvidada”.

Control del volumen

Aunque esto no se trató directamente en las malas prácticas, es fundamental mantener un nivel de aceite preciso en los depósitos pequeños. Las unidades que tienen un nivel de aceite bajo pueden provocar una falta de lubricación y posterior falla de la máquina. Los depósitos con alto nivel de aceite pueden provocar fugas a través de los sellos o generar espuma en el aceite. Una inspección, aunque sea mensual, es mejor que nada. La mayoría de los fabricantes especifican la cantidad de aceite que se debe colocar en el depósito. El nivel de aceite debe estar claramente identificado empleando una mirilla de nivel.

Inspección visual

Una buena mirilla de nivel ayudará a mantener un nivel de aceite preciso. Antes de una inspección, la mirilla debe ser limpiada para tener una lectura precisa. Los nuevos modelos de mirillas permiten una visión de 360 grados, lo que permite tener mejores resultados durante la inspección.

Un visor acrílico de sedimentos en el fondo y agua también puede ser muy útil. Puede ofrecer signos reveladores de contaminación con agua, lodos y partículas de desgaste. Si en esta máquina no se va a efectuar análisis de lubricantes, este simple dispositivo puede proporcionar una detección temprana de problemas potenciales.

Control de contaminación

Junto con la limpieza del aceite antes de colocarlo dentro de la máquina, debe haber una forma de controlar los elementos del ambiente. La clave ES el manejo correcto del espacio superior del depósito. En ambientes húmedos, en aplicaciones donde existe lavado de maquinaria o incluso en equipos a la intemperie, un respirador con desecante es una excelente opción. Si bien la contaminación con partículas es la causa Nº 1 de falla de las máquinas relacionada con el lubricante, la humedad no debe ser pasada por alto. Si la humedad no es una amenaza para su máquina, puede utilizar un respirador con filtro de partículas. Sin embargo, la administración del espacio superior no puede ser igual para todas las máquinas. Busque la clasificación de tamaño de poro en micrones del respirador para confirmar que el que ha seleccionado proporcionará la protección requerida.

Muestreo

No es muy común tomar muestras de lubricante de depósitos pequeños debido a que el costo puede ser comparable o mayor que realizar un cambio de aceite. Aún así, un muestreo menos frecuente puede ofrecer algunos beneficios. Por ejemplo, tengo un conjunto de 20 cajas de engranajes que requieren el uso de un aceite sintético. Con todas esas cajas de engranajes iguales, quisiera saber si es posible extender el intervalo de cambio de aceite de uno a dos años. Tomando unas cuantas muestras al drenar esas cajas de engranajes, fui capaz de probar que el intervalo de cambio de aceite podía ser extendido. En otras ocasiones, la máquina puede ser crítica. Si se realiza un muestreo frecuente, deben instalarse puertos de muestreo adecuados para obtener resultados más consistentes.

Conectores rápidos

Tener las herramientas adecuadas hace que el trabajo sea más fácil de efectuar. En ocasiones es insuficiente un embudo y un contenedor H&R. En ambientes severos, se debe considerar el uso de conectores rápidos, los cuales se pueden adaptar a los contenedores H&R para facilitar el llenado. Esto disminuye en gran medida la cantidad de contaminantes que pueden ingresar en la máquina durante la reposición de aceite.

Entrenamiento

Si bien todos estos consejos pueden contribuir a mantener el nivel de aceite adecuado en sus depósitos más pequeños, al final se reduce a las personas que ejecutan el trabajo. Sin el entrenamiento adecuado continuarán las malas prácticas, porque las personas no comprenden el impacto que esto tiene sobre la confiabilidad de las máquinas.

Si su organización se relaciona más con las malas prácticas que con las buenas, es hora de retroceder un poco y reevaluar la forma en que está gestionando la lubricación. No todo está perdido; hay esperanza. Eche un vistazo alrededor de su planta y hable con el personal de piso que está haciendo el trabajo. Desarrolle un plan y enfóquese en algunos de los problemas más grandes. Recuerde, no siempre la maquinaria crítica es la que detiene la producción.