Digamos que usted forma parte del departamento de confiabilidad de una refinería local y que supervisa las operaciones de más de un centenar de bombas y posiblemente de una docena de turbinas y ventiladores. Su supervisor acaba de entrar a su oficina en la mañana y le solicita que revise hoy los activos de la planta para asegurarse que todo está en bajo control. Después de aceptar su solicitud, imprime una lista de sus activos y marcha a hacer el recorrido. Se detiene ante el primer grupo de bombas y motores y comienza a inspeccionarlos. Al parecer están aún trabajando, los lubricadores de nivel constante tienen suficiente aceite, por lo que lo asienta en su lista y continúa con el siguiente activo en la lista. Continúa haciendo este proceso a lo largo de toda su ruta de inspección; regresa a la oficina, entrega su lista de verificación (check list) y se va a almorzar.

Ahora bien, con este tipo de inspección, ¿se siente confiado de que son en verdad exhaustivas? Posiblemente sí, porque tal vez esa fue la forma en que lo enseñaron, además de que siempre se han hecho de esa manera. Realmente, es muy común que los activos sean verificados de esta manera. Algunas veces, con menos esfuerzo, como por ejemplo un simple “sí, el activo aún existe”, verifica que todo está bien. Bueno, esto tiene que cambiar. Lo que se describe a continuación son simples formas de monitorear la condición del lubricante en sus bombas, motores, turbinas, sopladores, etc. Yendo un poco más allá, es una forma simple de hacer un cuasi análisis del lubricante, que le dará pistas relacionadas con la salud de sus lubricantes.

Rutas de verificación

Al hacer las rutas de inspección a través de la planta, tiene que ser capaz de determinar los que sus sentidos le pueden decir; el tacto, el gusto, el oído, el olor y la vista. Por razones de salud vamos a dejar fuera lo relacionado con el gusto.

Sonido

Lo primero que los sentidos pueden captar son los sonidos y los olores. Suponiendo que usted (hipotéticamente es un operario de confiabilidad, aunque no sea así en la realidad) reconoce los sonidos típicos de las bombas y los motores a su alrededor, entonces será capaz de reconocer rápidamente cuando algo no está sonando correctamente. Es fácil de captar un golpeteo atípico, un traqueteo, un tono alto o uno agudo; todos tienen su significado. Un tono agudo puede significar desalineamiento y un tono alto puede significar sobrecargas. Si usted escucha un golpeteo, traqueteo o cascabeleo diferente, es muy probable que algo esté comenzando a interferir con los componentes internos y pudiendo hacer que el activo falle tempranamente.

Olor

Algunas personas tienen un buen sentido del olfato y otras no. A menudo, algunas personas caminando conmigo dentro de la planta podrían inmediatamente distinguir el olor de algo quemado mientras que yo juraría no detectar olor alguno. Si usted ha sido bendecido o no con un sentido del olfato extraordinario para detectar olores inusuales, entonces es el momento de usarlo sabiamente. Es evidente que un olor a quemado podría ser un indicador contundente de que su activo está experimentando una inestabilidad térmica. Aún más, su sentido del olfato podría ser de gran utilidad si se extrae una pequeña muestra de lubricante de la máquina. La oxidación del aceite se caracteriza por tener un olor agrio y picante e incluso olor a huevos podridos. Otros olores característicos que podrían ser detectados en el lubricante son la dilución con combustible y la contaminación con refrigerante. No subestime su sentido del olfato para detectar estos olores, ya que probablemente podrían estar vinculados a una contaminación no deseada.

Tacto

El sentido del tacto puede ser útil para analizar vibraciones severas o cambios en temperatura. Las superficies externas de la máquina pueden aumentar su temperatura a causa de condiciones internas inesperadas; aunque no es recomendable tocar con las manos esas superficies calientes. Una vibración inusual puede ser un síntoma de desalineamiento u otros problemas internos. De nuevo, si se toma una muestra de lubricante, usted puede sentir entre sus dedos cosas como partículas duras y una textura pastosa o pegajosa. Si el lubricante se siente duro, pastoso y/o pegajoso puede ser un síntoma de formación de lodos. Dado que el tacto sería el sentido más impráctico (después del gusto) para monitorear las condiciones del lubricante, el próximo sentido, la vista, tendría una mayor utilidad.

Vista

En cuarto lugar, la vista; es el sentido más importante que usted puede utilizar durante sus rutas de inspección de activos, ya que es algo natural y que no requiere de mucho esfuerzo. Es muy importante para llevar el control visual de las fugas de aceite. Algunas veces se espera que existan fugas, otras no, y sabemos qué esperar si el trabajo ha sido realizado a medias. Las mirillas y los indicadores de nivel son las próximas inspecciones visuales, ya que son de las más fáciles de observar. Cualquier cambio en el nivel de aceite, presencia de espuma, oscurecimiento del aceite, nubosidad o barniz en la mirilla de nivel, son todos signos e indicadores inusuales de que existen serios problemas dentro de la máquina. Los acrílicos de Sedimentos del Fondo y Agua (BS&W) deben ser revisados por presencia de agua libre, apariencia turbia, acumulación de lodos o partículas grandes de desgaste. Dependiendo del tipo de activo, usted podría revisar visualmente otras características inusuales, como el escape de los motores, gases, humo o vapores en áreas inesperadas.

Cuando se tomen muestras de lubricantes, es muy importante hacer una rápida inspección visual. A veces los resultados de una muestra de lubricante pueden tardar semanas en regresar, por lo que se pueden obtener algunas respuestas a situaciones críticas con sólo saber qué buscar en una inspección visual de la muestra. Una apariencia turbia o de mantequilla espesa es un signo de agua emulsionada. Cambios en el color, que pueden ser causados por una simple reacción foto-catalítica, pueden también ser un signo de algo más grave, como mezcla de lubricantes incompatibles, hollín, contaminación con productos químicos o degradación por oxidación. Algo obvio, pero muy importante, es verificar la presencia de sedimentos. La contaminación con sedimentos pesados debe ser atendida inmediatamente. Inclusive, las suspensiones como de aire atrapado u ojos de pescado y listones que aparecen en la superficie de la muestra, son motivos de preocupación.

Otras formas fáciles y rápidas para monitorear las condiciones del lubricante

Existen varios productos y pruebas de campo que pueden ser utilizados para analizar los lubricantes de manera fácil y rápida. A continuación una tabla donde se listan estas pruebas, así como las características o propiedades que detectan. Entre las más populares se encuentran la de la gota de aceite y la de filtración por membrana (parche). Se puede hacer mucho si se efectúan algunas de estas pruebas cuando se toma una pequeña muestra de lubricante. La mejor práctica sería hacer primero la inspección sensorial, y luego, si detecta que algo no está bien, como oxidación, contaminación, cambios en viscosidad, etc., se puede proceder a realizar algunas de las pruebas mencionadas, como una verificación doble, para validar su preocupación. Puede aprender más sobre estas pruebas asistiendo a los cursos de entrenamiento de Noria o adquiriendo libros desde nuestra tienda en línea.

Simples formas para monitorear la condición de los lubricantes - 1

Haga del sentido común una práctica

Nuestros sentidos son nuestras principales herramientas, sin ellos no podríamos lograr prácticamente nada. Es imperativo saber cuándo usarlos a nuestro favor durante las rutas de inspección o cuando se analicen muestras de lubricante. Y es mejor cuando estos métodos sencillos y simples se dominan completamente. Al igual que hace un doctor durante una visita, primero efectúa una inspección visual antes de proceder con un análisis instrumental. Revisa su nariz, oídos y boca, su cuello y torso por algo inusual y escucha a través de su estetoscopio por algún ruido extraño en sus pulmones. Su médico le ha estado enseñando qué buscar, sentir y oír. Del mismo modo, un ingeniero en confiabilidad debe saber cómo usar sus sentidos para recoger la información que emiten esos indicadores obvios de que algún problema se está presentando. El uso del sentido común puede ser la forma más económica y efectiva para prevenir graves problemas en su planta.

Benett Fitch, Noria Corporation. Traducido por Francisco J. Páez Alfonzo, Noria Latin America
Publicado en las memorias de la conferencia Reliable Plant 2013