“Hace casi un año, tuvimos un lubricante en servicio durante mucho tiempo en una caja de engranajes que operaba bajo condiciones severas, causando la oxidación del aceite y la formación de lodo. Desde entonces, hemos estado observado muy de cerca el comportamiento del lubricante a través de su análisis. El problema es que ahora estamos detectando incrementos en el número ácido y oscurecimiento del aceite a tan solo un mes de su puesta en servicio. El aceite debería durar al menos un año. Sin embargo, nos mantenemos cambiándolo, ya que el problema se repite. ¿Por qué nuestro aceite para engranajes tiene tan corta vida?”

Pareciera que la caja de engranes no fue lavada a conciencia después de que el aceite se oxidó la primera vez. Algunas veces un simple cambio de aceite puede dejar más del 15% del aceite viejo, depositado en las superficies de la máquina o quedando atrapado entre sus componentes.

Esto también deja una gran cantidad de sustancias químicas muy reactivas (llamados pro-oxidantes) que rápidamente agotan los aditivos antioxidantes, dejando sin protección al aceite básico. Usted hace referencia a una caja de engranajes que opera en servicio pesado, lo cual probablemente signifique alta temperatura y elevada producción de partículas de desgaste.

La temperatura y las partículas de desgaste también aceleran las reacciones de oxidación, especialmente cuando se tiene la presencia de lodo y otros pro-oxidantes mezclados en el aceite. En estos casos debe considerar seriamente efectuar un lavado completo de la caja de engranajes.

Aún las superficies más pulidas y lisas presentan algunas irregularidades. Estas sobresalen de las superficies formando picos y valles a un nivel microscópico. A esos picos se les llama asperezas o rugosidades. A fin de lograr condiciones de lubricación de película completa, la película lubricante debe ser más gruesa que la longitud de las asperezas. Este tipo de lubricación protege las superficies en forma más efectiva y es el más deseado.