Noria Corporation. Traducido por Roberto Trujillo Corona, Noria Latín América

“¿Cuáles son las mejores prácticas para sistemas de lubricación por niebla de aceite?”

Los sistemas de lubricación por niebla deben ayudar a reducir la generación de desperdicio de aceite y mejorar la confiabilidad de la maquinaria. La mayoría de los sistemas requieren poco mantenimiento o inspección para una operación sin complicaciones. Sin embargo, es importante entender la composición de estos sistemas y cómo funcionan. También debe asegurarse de que el sistema se haya seleccionado e instalado correctamente.

 Los generadores de niebla de aceite deben colocarse aproximadamente dentro de un radio de 200 metros de las bombas de proceso. Los primeros 16 metros de tubería de suministro deben estar ligeramente inclinados hacia el generador de niebla de modo que cualquier exceso de aceite vuelva al tanque para disminuir el desperdicio. Todas las demás tuberías deben estar levemente inclinadas hacia puntos bajos con un puerto de drenaje. Cualquier punto de conexión proporciona un área potencial para que se acumule la niebla de aceite y se condense el aceite.

Las gotitas de aceite deben tener un tamaño entre 1 y 3 micrones con una relación de una parte de aceite contra 200,000 partes de aire. La presión de la niebla de aceite debe ser de menos de 1 libra por pulgada cuadrada (PSI) con una baja velocidad, para evitar que las gotas choquen y se unan, creciendo en tamaño y formando gotas más grandes antes de llegar a los componentes a lubricar.

También es fundamental seleccionar el reclasificador correcto. Recuerde, un poco de aceite es bueno, pero una gran cantidad de aceite no es necesariamente mejor.

Los componentes más comunes de un sistema de lubricación por niebla de aceite son: un filtro de aire, un separador, un regulador, un calentador de aire, un depósito de aceite, un calentador para el depósito de aceite, tubería de suministro, un reclasificador o un accesorio de nebulización, un tanque de recolección y conexiones de ventilación. Todos estos elementos deben ser inspeccionados y recibir mantenimiento periódicamente.

Los filtros de aire y los separadores de aire deben ser revisados y limpiados de manera que se suministre aire limpio al sistema. También debe verificarse el funcionamiento apropiado de los calentadores del tanque y del calentador de aire. Los calentadores del tanque deben funcionar aproximadamente a 75°C para garantizar la atomización correcta del aceite. Además, no olvide inspeccionar el nivel de aceite del depósito del sistema y rellenarlo según sea necesario.

Los tanques de recolección deben ser inspeccionados regularmente para evitar la acumulación de aceite y que generen contra-presión al sistema. Además, se deben efectuar revisiones periódicas a todas las tuberías y bombas para identificar cualquier fuga de niebla por tuberías o sellos.

Por último, asegúrese de seguir las cuatro “Cs” de la lubricación – utilizar el aceite correcto, en la cantidad correcta, en el lugar correcto y en el momento correcto. Si se seleccionan, instalan y mantienen adecuadamente, los sistemas de lubricación por niebla de aceite pueden proporcionar décadas de confianza y confiabilidad.