efectos de los intercambiadores de calor en el aceite

Los intercambiadores de calor se utilizan frecuentemente para enfriar el aceite en el sistema, ¿pero qué efectos tienen en el aceite y en la vida de la maquinaria?

Muchos intercambiadores de calor vienen instalados de fábrica, dependiendo del tamaño o criticidad de la máquina. Para ese tipo de máquinas, el personal de mantenimiento debe mantener operando el intercambiador de calor dentro de ciertos parámetros. Si se exceden esos parámetros, el equipo podría funcionar mal, por lo general debido a una característica de seguridad que dispara el equipo debido a una alta temperatura.

Si ha tenido oportunidad de asistir al curso Fundamentos de Lubricación de Maquinaria de Noria, estará consciente de la importancia de mantener los lubricantes limpios, secos y frescos, y el equipo balanceado, alineado y bien lubricado. Esas son algunas de las prácticas proactivas, que ayudan a asegurar que su maquinaria tenga la oportunidad de mantenerse lo más saludable posible. Los intercambiadores de calor pueden utilizarse como parte de una de dichas prácticas proactivas: mantener fresco el lubricante.

El calor es uno de los cuatro pro-oxidantes. Los otros son el aire, el agua y las partículas metálicas que actúan como catalizadores. Dichos pro-oxidantes conllevan a la formación de ácidos, lodo, barniz y alta viscosidad, lo que normalmente es el resultado de la oxidación. La oxidación es la degradación permanente de un lubricante por reacciones químicas que involucran oxígeno. Conforme avanza la oxidación, se producen moléculas de cadena larga, la cual promueve la formación de lodo, barniz y ácidos.

Las personas que revisan los reportes de análisis de lubricantes por lo general observan la viscosidad y el número ácido para determinar la salud del lubricante. No olvide que la salud de su lubricante es su póliza de seguro para mantener saludable su maquinaria. Si descuida a sus lubricantes, también está descuidando a su maquinaria y permitiendo que el lodo, las resinas y el barniz se conviertan en contaminantes que pueden dañar rodamientos, servo-válvulas y otros componentes, causando la falla de la máquina. Conforme incrementa la oxidación, también lo hacen los ácidos, dando como resultado la corrosión de los componentes internos.

Los intercambiadores de calor pueden jugar un importante rol en la reducción del calor dentro de un sistema. Sin importar el tipo de intercambiador de calor que utilice, debe operar dentro de sus límites de diseño para asegurar que el lubricante se mantenga fresco. Consulte al fabricante del intercambiador de calor para asegurar que está operándolo dentro de límites apropiados.

También debe tener en cuenta que por cada 10°C (18°F) que se incremente la temperatura de operación, la vida del aceite se recorta a la mitad (Regla de la Tasa de Arrhenius). Esto significa que si usted tiene una temperatura elevada y el intercambiador de calor no se ajusta adecuadamente, se producirá una oxidación más acelerada.

En el mundo de la confiabilidad, se entiende que un aceite debe ser cambiado con mayor frecuencia en una máquina que está operando caliente, en comparación con una que opera más fresca, pero también puede aplicar la Regla de la Tasa de Arrhenius en su automóvil. Por ejemplo, mientras más caliente esté el aceite en su vehículo, tendrá que cambiarlo con más frecuencia.

Sin embargo, no piense que sólo el calor provoca oxidación. También tiene que pelear contra el aire, el agua y las partículas metálicas que actúan como catalizadores y todos los otros contaminantes que pueden introducirse a su aceite.

Así que observe con mayor cuidado a las máquinas de su planta que están operando calientes; estas pueden ser buenas candidatas para un intercambiador de calor. Recuerde, un lubricante fresco mantendrá por más tiempo la salud del lubricante y mejorará la confiabilidad de la maquinaria.

Noria Corporation. Traducido por Roberto Trujillo Corona, Noria Latín América