En 1930, el Dr. Hermann Zorn de Alemania estaba buscando un lubricante con las propiedades de los aceites naturales derivados del petróleo, pero sin las características indeseables de estos (altos puntos de fluidez, tendencia a la formación de gomas y geles en los motores de combustión interna, baja resistencia a la oxidación a alta temperatura, etc.). En ese entonces, Alemania también tenía la necesidad de un producto que no fuese obtenido de la refinación del petróleo, en razón de que su acceso a las fuentes de crudo estaba seriamente comprometido. A mediados de los años 40, los frutos del Dr. Zorn incluían más de 3,500 mezclas de diferentes compuestos a base de ésteres, incluyendo diésteres y poliol ésteres.

La primera gran prueba para estos lubricantes vino durante la segunda guerra mundial cuando los ejércitos de Alemania y USA comenzaron a utilizar lubricantes elaborados con bases sintéticas en los motores de sus aeronaves. Se dieron cuenta de que los sintéticos hacían que los motores encendieran más fácilmente en climas fríos (debido a su baja viscosidad y alto índice de viscosidad en esas condiciones de temperatura) y a una significativa disminución en la formación de depósitos de carbón en los radiadores en comparación con los lubricantes convencionales (derivados del petróleo)

Tipos y terminología

Hay dos categorías de bases lubricantes sintéticas incluidas en la clasificación del Instituto Americano del Petróleo (API). El primero es el API Grupo IV. La única base lubricante sintética incluida en este grupo son las polialfaolefinas o PAO. Se elaboran a partir de la polimerización de una molécula de alfa-olefina como por ejemplo el etileno. En una molécula de alfa-olefina, hay un doble enlace carbón-carbón con hidrógeno en las ramificaciones.

 

La segunda categoría API es el Grupo V. Aquí se incluyen todas las bases lubricantes sintéticas a excepción de las PAO. Ejemplos de estas bases son diésteres, poliol ésteres, alquilbencenos, ésteres fosfatados, etc. Básicamente, si es un sintético y no es PAO, es un Grupo V.

Alguna confusión ha surgido siempre con relación al uso de la palabra “sintético”. Varias compañías petroquímicas han desarrollado procesos que implican la conversión catalítica, bajo condiciones de alta presión y temperatura en presencia de hidrógeno, de las bases lubricantes derivadas del petróleo a bases lubricantes minerales de altísima calidad. Estas bases, conocidas como API Grupo III, son tan refinadas que sus propiedades casi coinciden con las propiedades de las bases sintéticas del Grupo IV. De hecho están tan cercanas que el sistema tribunalicio de los USA se pudo del lado de un fabricante de estas bases sintéticas Grupo III, cuando se presentó una demanda por falsa publicidad. A pesar de que estas bases lubricantes Grupo III son derivadas del petróleo, ellas pueden legalmente, desde el punto de vista de mercadeo, denominarse “sintéticas”.

 

¿Cuándo seleccionar un sintético?

Cuando diseñe un programa de lubricación, utilice este set de reglas simples cuando requiera seleccionar un lubricante sintético para alguna aplicación específica. Estas son:

  • Cuando los requisitos de desempeño del equipo excede la capacidad que pueda brindar un aceite mineral
  • Cuando las propiedades de los sintéticos ayuden en la solución de problemas
  • Cuando se puedan lograr ahorros en el costo del ciclo de vida, o
  • Cuando se quiera mejorar el impacto en seguridad y medio ambiente