Del libro “Chemistry and Technology of Lubricants–Tercera Edición”:

Como su nombre lo implica, un dispersante está diseñado para mantener dispersas las partículas potencialmente peligrosas durante la operación normal de un motor de combustión interna. Esto contrarresta lo que pudieran ser efectos negativos, como el aumento de viscosidad, la obstrucción de filtros y el desgaste, que podrían provocar estos contaminantes en el aceite. Las partículas que forman depósitos pueden removerse periódicamente al cambiar el aceite. En el ambiente de un motor de combustión interna, el dispersante puede ayudar a manejar los dos depósitos principales: hollín y lodo.