perdidas-por-evaporacionNoria Corporation. Traducido por Francisco J. Páez Alfonzo, Noria Latín América.

“Recientemente llené un tambor de aceite de 208 litros con aceite para motor diésel y lo pesé. Pesó 197 kg. Sellé el tambor; después de una semana, lo pesé nuevamente y descubrí que solo pesaba 185 kg. ¿A dónde se fue esa pérdida de peso?”

Todos los aceites están sujetos a pérdidas por evaporación, algunos más que otros. En algunas circunstancias, esto puede traer consecuencias desastrosas para sus máquinas. Una forma de determinar la volatilidad de los aceites de motor es mediante el ensayo Noack de volatilidad (ASTM D5800).

Este problema es causado por diversos factores. Una de las primeras equivocaciones está relacionada con los tambores, los cuales deben estar correctamente sellados. Si un tambor es almacenado en áreas con cambios de temperatura, por ejemplo, alta temperatura durante el día y baja temperatura en la noche, se presenta un proceso de respiración a través de los tapones de ventilación y de llenado en la parte superior del tambor. Si el sol calienta el tambor, parte del aceite puede comenzar a evaporarse (componentes más livianos). A medida que la presión se incrementa dentro del tambor, el aire en el espacio superior es purgado a través del tapón de ventilación llevando consigo algo de aceite evaporado.

Aunque esto puede sonar extravagante, puede pasar. Muchos operadores y técnicos de lubricación tienen máquinas que requieren rellenos de aceite cada día. Estas máquinas no tienen fugas, sino que simplemente operan a alta temperatura haciendo que el aceite se evapore con el tiempo.

Además de la evaporación que disminuye el nivel de aceite, hay cambios en las propiedades físicas del lubricante. Quizás la de mayor importancia asociada con las pérdidas por evaporación es el cambio en la viscosidad del aceite remanente. Los compuestos livianos o moléculas más pequeñas son las primeras en evaporarse. A medida que dejan el fluido, hay un cambio en el peso molecular promedio del aceite. Este cambio deja las moléculas más pesadas, incrementando en consecuencia la viscosidad.

Este incremento impacta la eficacia de la máquina para lubricarse. Puede ocasionar disminución en el salpique del aceite en cajas de engranajes y rodamientos y restringir el flujo en sistemas de circulación. Ninguno de estos escenarios es deseable cuando se habla de la confiabilidad de la maquinaria.

Así, mientras que un aceite puede sufrir pérdidas por evaporación, los más susceptibles a este fenómeno son los menos refinados y que contienen una gran cantidad de compuestos livianos. Es posible que la pérdida de peso identificada por usted haya sido causada por este proceso.