Los lubricantes a base de siliconas sintéticas son utilizados cuando es importante la resistencia a la oxidación, el calor y/o el agua y cuando el uso de otros tipos de lubricantes no es aceptable. Sus aplicaciones incluyen grasas para altas temperaturas y la lubricación de compresores de oxígeno. Entre los aspectos negativos del uso de siliconas están su elevado costo, sus pobres propiedades de lubricación a película límite y de solvencia de aditivos, no disuelven aditivos de extrema presión (EP) ni antidesgaste (AW).