Hemos escuchado que incrementando el porcentaje de algún aditivo se puede mejorar una propiedad de un lubricante, pero que al mismo tiempo se puede degradar otra. ¿Es esto cierto?

El viejo dicho de: “Más vale que sobre y no que falte”, no es necesariamente válido cuando se habla de aditivos en lubricantes.

Los antidesgaste y extrema presión son parte de un gran grupo de aditivos que llevan a cabo su función protegiendo los componentes de la maquinaria del desgaste durante la lubricación límite o escasa, formando una película protectora o barrera sobre su superficie en movimiento. En la medida en que se mantenga una película lubricante hidrodinámica entre las superficies en movimiento, no se presentará un régimen de lubricación a película límite, por lo tanto no se requiere que los aditivos para “lubricación a película límite” desempeñen su función. En el momento en que esta película lubricante se rompe y las asperezas de la superficie bajo condiciones de alta carga y temperatura entran en contacto, estos aditivos para la lubricación a película límite proporcionan la fricción adecuada, en lugar de las superficies mismas.

Cuando la concentración específica de los aditivos se desequilibra, la calidad del lubricante puede verse afectada.

Algunos aditivos compiten con otros por el mismo espacio en la superficie de la máquina. Si se añade de repente una elevada concentración de un aditivo antidesgaste especial, puede verse afectado el desempeño del inhibidor de corrosión. El resultado: un incremento en los problemas de corrosión.

Cuando se utiliza una mayor concentración que la normal de aditivos detergentes/dispersantes en un aceite en servicio, el dispersante puede mantener en suspensión los aditivos antidesgaste y extrema presión, evitando la formación de la película protectora sobre las superficies de la máquina. El resultado: un incremento en el desgaste.

A menudo, en la formulación de aceites lubricantes, se utilizan aditivos de lubricidad conjuntamente con antidesgaste y extrema presión. El aditivo de lubricidad ayuda a los aditivos antidesgaste y extrema presión cuando son usados en las concentraciones correctas. Sin embargo, cuando el aditivo de lubricidad es usado en concentraciones muy altas, puede interferir con la capacidad de los otros aditivos para prevenir el desgaste de las superficies de la máquina, bajo condiciones de película límite a altas cargas.

Durante el proceso de mezcla de lubricantes, la tensión superficial de estos se ve seriamente afectada por el uso de aditivos tales como los detergentes y los de extrema presión. Como resultado, se requiere el uso de antiespumantes para romper las burbujas de aire que se forman en el interior del lubricante y que de otra manera quedarían atrapadas.

La adición de algunos aditivos de extrema presión especiales puede desbalancear la concentración del antiespumante, dando como resultado un incremento en la formación de espuma, lo cual causa una disminución en la efectividad de la lubricación.