“Tengo un pequeño tanque que requiere ser lavado. ¿Debo usar el mismo lubricante que uso en el equipo, diésel o un solvente de limpieza?

No menciona el tipo de depósito que quiere eliminar, por lo tanto la respuesta puede ser muy genérica.

El lubricante usado en el equipo sería probablemente el peor agente de limpieza. Sin embargo, no le traería problemas de compatibilidad desde el punto de vista de una contaminación cruzada. Una opción mejor es usar aceites de lavado de los que ofrecen algunas compañías proveedoras de lubricantes, que son elaborados a base de aceites minerales.

El diésel es un hidrocarburo que se puede mezclar completamente con el aceite mineral usado en el equipo. Puede ser un mejor agente de limpieza que el aceite usado en el equipo y no tendría problemas de compatibilidad. El único inconveniente es que cualquier residuo de diésel dejado en el tanque después del lavado puede diluir y disminuir la viscosidad de la nueva carga de aceite.

Una solución o agente químico de limpieza es probablemente la mejor opción; sin embargo, debe asegurarse de sacar toda esta solución del tanque después del lavado. Esto puede requerir de un llenado y drenado (lavado) con el aceite nuevo a usar, y luego llenar nuevamente con aceite nuevo que se usará en el equipo durante su operación. Cualquier residuo de la solución puede causar problemas, como la formación de emulsiones con agua o espuma y aireación.

Adicionalmente, asegúrese que la solución o agente químico sea compatible con los sellos y la pintura del tanque. La temperatura y la tasa de flujo también pueden afectar la efectividad del lavado.

La necesidad de lavar un tanque puede determinarse en primera instancia durante una inspección o con la aparición de lodos en la mirilla de nivel, en un filtro de aceite usado o en el fondo del tanque. Esto puede confirmarse mediante el análisis de aceite o con inspecciones adicionales. Su eliminación implica la remoción de lodos, barniz o residuos (del lavado) más la corrección de la causa raíz antes de que el sistema regrese a operación con su expectativa de vida esperada.

Los riesgos asociados con el lavado varían considerablemente y dependen del procedimiento de lavado, de la máquina y del lubricante. Si el procedimiento de lavado implica la introducción de productos químicos (solventes, detergentes, etc.) en el aceite o en la máquina, podría afectarse el desempeño del aceite y atacar los sellos y superficies de la máquina. Ensayos de laboratorio realizados con antelación pueden disminuir estos riesgos.

En ciertos casos, el lavado puede generar fugas cuando se eliminan depósitos alrededor de sellos y empaquetaduras envejecidas. Además, se pueden presentar problemas por la perturbación y re-suspensión de contaminantes asentados en el fondo del tanque que no fueron eliminados completamente del sistema durante el lavado. Por supuesto, existen riesgos cada vez que una máquina es intervenida por un humano.