Noria Corporation. Traducido por Roberto Trujillo Corona, Noria Latín América 

“¿Cuál es su consejo para la lubricación de cadenas de rodillos abiertas?”

La lubricación efectiva de cadenas que operan en un ambiente sucio, abrasivo, puede ser un gran reto. El objetivo de la lubricación de cadenas es colocar una pequeña cantidad de lubricante entre el perno y el barril en cada eslabón. Ya que es imposible inyectar directamente el lubricante en los sitios correctos, los usuarios lo intentan por diversos métodos, como sumergir la cadena en un baño de aceite, atomizando lubricante, o aplicándolo con una brocha en las superficies externas.

Para cadenas que operan lentamente, puede ser útil y práctico aplicar lubricación por baño de aceite. Se requiere poner atención en el nivel adecuado de aceite y limpiar el exceso de lubricante de las superficies de la máquina.

Las cadenas de baja velocidad y alta carga requieren una gruesa capa de aceite. Un aceite de engranes de mediana viscosidad o un aceite de circulación de alta viscosidad es una opción común.

En las prácticas de relubricación intermitente, cualquier recubrimiento de lubricante en el exterior de la cadena permite que las partículas en el aire se depositen y acumulen, bloqueando el flujo de aceite a los componentes internos.

Además, dependiendo de la dureza de las partículas contaminantes, este material humedecido puede actuar como un compuesto pulidor actuando entre la Catarina (sprocket) y el barril de la cadena.

Esas aplicaciones son buenos candidatos para lubricantes con aditivos de película sólida con un vehículo evaporador ligero. Al aplicarlo, el aceite penetra, transportando los aditivos sólidos al punto de contacto, permaneciendo allí para proporcionar una protección de “película seca” una vez que se evapore el vehículo. El exterior de la cadena queda seco, de forma que no acumula muchos contaminantes atmosféricos.

Las cadenas tienden a lubricarse con lo que esté a la mano. Deben evitarse los aceites impuros (reutilizados). Los ácidos y abrasivos en el aceite pueden dañar permanente a la cadena.

Un lubricante para cadenas debe tener suficiente baja viscosidad para penetrar dentro de las críticas superficies internas, y suficiente alta viscosidad, o los aditivos necesarios, para mantener una película efectiva a la temperatura y presión presentes. El lubricante también debe tener la capacidad para mantener la calidad de lubricación deseada bajo las condiciones de operación prevalecientes, y estar limpio y libre de corrosivos.

Usualmente es suficiente con un aceite base mineral no detergente. Aunque normalmente no se necesitan detergentes, con frecuencia son útiles los aditivos antiespumantes, antioxidantes y extrema presión.

El fabricante de la cadena con frecuencia utiliza grasa o vaselina como lubricante inicial. Sin embargo, los usuarios generalmente no aplican grasas en las cadenas porque son muy gruesas como para penetrar en las superficies internas de rodamiento de las cadenas. Debe emplearse grasa sólo cuando existen graseras para inyectarla entre las juntas de la cadena.