Pronto tendremos que seleccionar un nuevo aceite para nuestros sistemas hidráulicos, pero estamos preocupados acerca de mezclar lubricantes. ¿Tenemos razón para preocuparnos?

Hay docenas de aditivos disponibles para usarlos en la formulación de aceites hidráulicos. Algunos aditivos antiespumantes, por ejemplo, pueden evitar la acumulación de espuma en la superficie del aceite, pero al mismo tiempo pueden en realidad retardar la liberación de aire atrapado en el aceite en el tanque. Como resultado, la mezcla de aceites hidráulicos con diferentes tipos de agentes antiespumantes puede incrementar la acumulación de espuma en el aceite.

Algunos aceites hidráulicos pueden formularse para permitir que el agua se mezcle o emulsifique con el aceite. Por otro lado, algunos aceites se formulan para asegurar que el agua se separe del aceite. Por esto, la mezcla de aceites hidráulicos con diferentes características de separación de agua puede causar una reducción de las características emulsificantes o eliminar ambas características, provocando condiciones indeseables de operación.

Los aceites hidráulicos deben elegirse con base en las especificaciones del fabricante del equipo, teniendo en mente el rango de temperatura en el que va a operar. Ocasionalmente, las especificaciones del fabricante pueden recomendar un aceite que podría no brindar la protección necesaria debido a condiciones de operación únicas o inusuales. Si se presentan tales condiciones, se recomienda consultar específicamente al fabricante de la maquinaria o al proveedor del lubricante, en cooperación con un laboratorio de análisis de aceite independiente o un especialista en lubricación.

Sin embargo, se sugiere que los aceites hidráulicos de alta calidad cumplan con los siguientes requisitos:

  • Estabilidad térmica y oxidativa
  • Estabilidad hidrolítica (capacidad para resistir las reacciones químicas cuando hay agua presente)
  • Capacidad antiherrumbre
  • Demulsibilidad (la cual es crítica para que el exceso de agua se separe y pueda drenarse)
  • Características antidesgaste (críticas en los sistemas de alta presión de hoy en día)
  • Control de corrosión
  • Filtrabilidad (debe ser de al menos 5 micrones para controlar la contaminación, particularmente en sistemas de alta presión)
  • Capacidad de liberación de aire y control de espuma
  • El aceite debe ser estable al corte y debe ser compatible con los materiales de sellos y mangueras

Además, los aceites hidráulicos deben mantenerse de manera que se asegure una larga vida y confiabilidad. Estas son algunas recomendaciones:

  • Manténgalo frío. La temperatura del aceite en el exterior del tanque no debe exceder nunca los 60°C (140°F).
  • Manténgalo limpio. Existe un consenso general entre los especialistas en hidráulica, que del 75 al 80 por ciento de los sistemas hidráulicos fallan a causa de la contaminación del fluido con tierra, partículas de desgaste y otros materiales extraños. En los sistemas modernos de alta presión, las tolerancias entre las superficies en movimiento son muy pequeñas, lo que hace crítico el control de la contaminación.
  • Manténgalo seco. El contenido de agua y la condensación nunca deben exceder de un máximo de 1,000 ppm, dependiendo del diseño del sistema.

Repare inmediatamente las fugas de aceite. Por donde fuga el aceite puede ingresar contaminación. Si este se escapa, la humedad y la suciedad pueden ingresar al sistema. Adicionalmente, una fuga de aceite de una gota por segundo equivale a 1,500 litros de aceite en un año.