particulaswpNoria Corporation. Traducido por Francisco J. Páez Alfonzo, Noria Latin America

“¿Pueden proporcionarnos algún estándar disponible o sugerencia en cuanto a los límites permisibles de metales de desgaste en aceites de motor usado?”

A medida que una máquina opera, se ve obligada a producir cierta cantidad de partículas de desgaste. El cómo se generan estás partículas de desgaste dependerá de muchos factores, incluyendo el lubricante utilizado, las condiciones de operación de la máquina y el nivel de limpieza del aceite. Si el lubricante no satisface completamente los requisitos de la máquina, conducirá a un excesivo desgaste y falla prematura. El error más común es la selección incorrecta de la viscosidad.

Si el motor está operando fuera de los parámetros normales, como excesivo calor, frío o intervalos prolongados sin mantenimiento, esto causará un incremento en el desgaste. De igual manera, si el aceite se contamina con agua, partículas duras u otro fluido, también se incrementará la cantidad de partículas de desgaste.

La pregunta no es tan simple como cuánta cantidad de metal está permitida. Una mejor forma de analizar los resultados es mediante la evaluación de la tendencia de la cantidad de metal encontrado. Una sola muestra de aceite puede dar información sobre su salud y la del motor, así como los contaminantes presentes, pero el análisis rutinario y el desarrollo de las tendencias permitirá una fotografía más precisa de lo que actualmente está pasando dentro de la máquina y del lubricante.

Una forma común de analizar las tendencias es monitoreando la tasa de cambio de la velocidad de desgaste del motor. Procurando que las muestras sean tomadas en intervalos regulares, puede utilizar la historia previa para determinar si los niveles de desgaste son consistentes. Si la tasa de desgaste se incrementa, es un indicativo de un proceso de desgaste de la máquina.

En los motores también se puede localizar dónde está ocurriendo el desgaste por el tipo de metal encontrado en el reporte de resultados. Los componentes del motor son fabricados utilizado una diversidad de elementos, por lo que entendiendo de dónde proviene el cobre, aluminio o cromo, ayudará a determinar la ubicación del desgaste y el componente que está causando el problema.

Sin embargo, para comprender verdaderamente el mecanismo de desgaste y cuánto ha progresado, se deben ejecutar diferentes pruebas del análisis del lubricante. El análisis de elementos metálicos puede detectar partículas pequeñas de desgaste, pero es ciego hacia las partículas grandes. De ahí que, una buena idea para acompañar la prueba anterior, es con un ensayo de densidad ferrosa u otro tipo de ferrografía analítica para obtener la imagen completa del desgaste que está ocurriendo dentro del motor.