Noria Corporation.  Traducido por Pilar Esquivel, Noria Latín América

imgnn3«¿Cómo puede ser proactivo con sus prácticas de mantenimiento, cuando actualmente se encuentra en un entorno reactivo?”

El cambio hacia lo proactivo nunca ha sido fácil. ¿O sí? Los departamentos de mantenimiento que emplean prácticas reactivas tienen la impresión de que este es el enfoque más fácil.  Después de todo, con el mantenimiento reactivo se necesita poca atención hasta que se produce una falla catastrófica.  Entonces todos se apresuran a corregir los problemas lo antes posible. Incluso si esto significa horas extra y grandes costos de reparación. Mientras tanto la producción también es probable que se detenga. ¿Este es realmente el enfoque más fácil?

Aquellos que han pasado al mantenimiento proactivo se han dado cuenta de que no solo hay importantes beneficios financieros por la reducción de fallas en la maquinaria y el tiempo de paro, sino también que las actividades diarias de mantenimiento se realizan más fácilmente.

Si bien puede ser más sencillo determinar cómo se debe realizar un mantenimiento reactivo, este eventualmente se vuelve más costoso y más laborioso. Por otro lado, puede ser más difícil decidir cómo debe ejecutarse el mantenimiento proactivo o predictivo, sin embargo, estos serán mucho más fáciles y más rentables. Tenga en cuenta que cuanto más tiempo una cultura de mantenimiento se haya ido por el camino equivocado, más difícil será cambiar esos hábitos.

A continuación, se indican algunas sugerencias prácticas para ayudar en la transición de una cultura de mantenimiento reactivo hacia prácticas proactivas y predictivas:

Habilitar las máquinas para inspecciones de rutina

Esto podría ser tan sencillo como instalar una mirilla de nivel de aceite ergonómica que permita a cualquier persona que pase por la maquinaria determinar si el nivel de aceite es correcto y si la calidad del aceite es buena.

Control de ingreso de la contaminación

Instale respiradores para partículas y desecantes en los puertos de respiración para evitar que la humedad y la contaminación sólida del ambiente entren en la maquinaria.

Capacitación para mejorar el conocimiento y la motivación

La capacitación puede enseñar al personal de mantenimiento sobre el impacto de la contaminación, la selección de lubricantes y las prácticas cuidadosas. Esto no solo les indica qué tienen que hacer, sino que también los motiva a hacer un cambio porque ahora ya entienden el porqué.

Implementar análisis de lubricantes

El análisis de lubricantes se puede implementar mediante la ejecución de pruebas de campo de bajo costo, como comparadores de viscosidad y equipos de filtración por membrana, o utilizando un laboratorio comercial con un paquete de pruebas estándar.

Consigue ganancias rápidas y muestra los resultados

Concéntrese en un pequeño conjunto de máquinas que han sufrido problemas en el pasado como resultado del mantenimiento reactivo. Implemente prácticas proactivas y predictivas para obtener beneficios tempranos y muestre los resultados para que todos puedan verlos. Esto puede ayudar en la transición al brindar la oportunidad de reforzar el valor de hacer el cambio.

Podría decirse que el ingrediente más importante para que una cultura de mantenimiento reactivo evolucione hacia una cultura de mantenimiento proactivo es un agente de cambio. Esto involucra a alguien con habilidades de liderazgo y credibilidad para planificar y liderar los esfuerzos de cambio dentro del equipo de mantenimiento. Esta persona debe adquirir el conocimiento de lo que necesita ser cambiado, así como difundir este conocimiento al equipo de manera cuidadosa y repetitiva. Al seguir estas sugerencias, puede aumentar las posibilidades de obtener resultados duraderos y un status quo nuevo y sostenible.