gastos-de-lubricanteswpJim Fitch, Noria Corporation. Traducido por Francisco J. Páez Alfonzo, Noria Latin America

Publicado en Machinery Lubrication (12/2014)

La compra de lubricantes no representa un gran porcentaje en los costos típicos de mantenimiento. Sin embargo, se ve como un gasto real y tangible que frecuentemente se enfoca como un objetivo para la reducción de costos. Cuando de lubricantes se trata, no es prudente reducir sus costos comprando lubricantes baratos. Los lubricantes son la sangre de su máquina. La expectativa de vida de su máquina depende en gran medida de la calidad y de las condiciones de estos lubricantes para cubrir las superficies en contacto altamente cargadas. Una confiabilidad optimizada y la lubricación deben ir de la mano.

Ahora que está consciente de los peligros de usar lubricantes de mala calidad y una incorrecta lubricación, echemos una mirada a las muchas oportunidades para disminuir los gastos en lubricantes sin comprometer la confiabilidad. Comience por escribir una especificación sencilla de los lubricantes para cada una de las máquinas. No confíe solamente en las recomendaciones del proveedor del equipo o del manual de mantenimiento. En su lugar, sea audaz y desafíe las recomendaciones genéricas o generalizadas relacionadas con la viscosidad del lubricante y su formulación.

De nuevo, ande con cautela. No estoy sugiriendo que cambie a diestra y siniestra los lubricantes, en un esfuerzo por mejorar la confiabilidad basado en prueba y error. Siempre existirá un riesgo asociado cuando se cambien lubricantes. Sin embargo, las prácticas inteligentes, pueden vencer rápidamente estos peligros. El riesgo debe ser respetado, mas no temido.

La especificación del lubricante debe estar alineada con el estado óptimo de referencia para la confiabilidad de la máquina. Al elaborar esta especificación, debe conocer los modos de falla de la máquina y su criticidad total como fundamento para definir los requisitos precisos de lubricación de la máquina. Existe una gran variedad de lubricantes disponibles en el mercado, tanto de proveedores importantes como independientes. Navegar en este laberinto puede ser desalentador, pero a menudo vale la pena el esfuerzo. De ser necesario solicite ayuda.

Disminuir los gastos en lubricantes requiere de cambios e iniciativa. Para muchas organizaciones, hay oportunidades obvias, al alcance de la mano. A continuación, se presentan cinco estrategias para disminuir sus costos anuales en lubricantes.

1. Selección precisa de la vida óptima del lubricante

Óptimo significa óptimo. Es, en definitiva, no gastar de más ni gastar menos. Resistir el señuelo del lubricante barato. Intentar ahorrar dinero comprando lubricantes económicamente formulados para una aplicación incorrecta es peligroso. Del mismo modo, no quede atrapado en la falsa promesa del perdón. Es igualmente peligroso intentar remediar las malas prácticas de lubricación comprando lubricantes premium excesivamente costosos.

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Tenga cuidado con las pequeñas diferencias. La selección del lubricante óptimo para la aplicación en una máquina es un proceso de ingeniería. Pequeñas diferencias en el desempeño de un lubricante pueden traducirse en enormes diferencias en la confiabilidad de las máquinas y el costo de los lubricantes. No elija cualquier lubricante; busque el óptimo. Sin embargo, sea conservador con el número de lubricantes en su planta. Disminuya el número de lubricantes en su almacén a unos pocos, pero eficientes, y que usted se sienta conforme con su desempeño. El número y tipo de lubricantes requeridos por su planta dependerá en gran medida de los tipos de máquinas y su contexto operacional.

Aplicar lubricantes con mayor vida útil, en las máquinas correctas, tiene mucho sentido. Estos proporcionan intervalos de cambio extendidos, disminuyen los costos y los riesgos de falla prematura del lubricante. La selección de lubricantes con mayor expectativa de vida puede disminuir el consumo de aceite, en algunos casos, en más del 50 por ciento. Sin embargo, es importante ser prudentes. No invierta en lubricantes de larga vida en aplicaciones donde el aceite debe ser cambiado por otras razones (p.e. contaminación) o en máquinas con fugas excesivas que no pueden ser controladas.

2. Extender proactivamente la vida del lubricante

En condiciones normales, los lubricantes envejecen en forma lineal. Eventualmente, mueren debido al agotamiento de aditivos u otras causas. Sin embargo, la expectativa de vida no está relacionada solamente a la calidad del lubricante, sino también al tipo de servicio al que está expuesto y el tiempo de esa exposición. Las exposiciones más destructivas están relacionadas con los contaminantes como el calor, aire, humedad y partículas. Esto ha sido tema de muchos artículos ya publicados por Noria. La mayoría de los usuarios menosprecian la oportunidad de hacer cambios prácticos en el grado de exposición para mejorar la confiabilidad de la máquina y la vida del lubricante. Esto es una pena, porque el control de la contaminación proporciona, en la mayoría de los casos, la forma más efectiva y certera de oportunidades de ahorro.

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Tabla 1 – Ahorros anuales en consumo de lubricantes (en dólares)

Las exposiciones también se relacionan con el relleno con aceite nuevo a máquinas que contienen remanentes de aceite usado. Cuando el aceite nuevo se mezcla con aceite oxidado o degradado, este se degrada rápidamente. Se podría decir que los aceites viejos o dañados están infestados con enfermedades que rápidamente pueden infectar los aceites nuevos.

En muchos casos, los aditivos agotados en un aceite envejecido pueden ser reacondicionados. En lugar de drenar todo el aceite y sustituirlo, un enfoque más económico podría ser el de renovar el aditivo degradado. Aunque esta práctica puede resultar crítica para los proveedores de lubricantes, existen compañías de renombre que pueden ayudarlo a tomar buenas decisiones basadas en la ingeniería.

3. Optimizar los intervalos de relubricación

No cambie los lubricantes ni demasiado pronto ni demasiado tarde. Muchos lubricantes se cambian utilizando prácticas reglamentadas o simples conjeturas. Este es lo que ocurre típicamente con los aceites y filtros automotrices. También aplica para la mayoría de las aplicaciones industriales. Frecuentemente, los tanques de aceite son drenados y rellenados con mucha frecuencia. El análisis del lubricante usado es la métrica para optimizar los intervalos de cambio de aceite y evitar disponer prematuramente de un producto costoso que aún está en buenas condiciones para trabajar. Por ejemplo, si el aceite es analizado al final de su intervalo típico de servicio y la vida útil remanente (RUL, por sus siglas en inglés) está en el 75%, se puede extender el intervalo de cambio para el próximo servicio. Afine gradualmente el intervalo de cambio hasta lograr establecer el intervalo óptimo de cambio, con un margen de error razonable.

Muchas máquinas no deben estar sujetas a cambios de aceite basados en intervalos. En su lugar, sus aceites deben ser cambiados por “condición” y solo cuando exista una verdadera necesidad. Deje que sea el aceite quien le indique cuándo debe ser cambiado, no el calendario. Los cambios de aceite basados en condición tienen mucho sentido en máquinas con grandes volúmenes de aceite costoso y/o aquellas que requieren rellenos periódicos.

En ciertas aplicaciones, la lubricación con grasa también puede ser optimizada desde el punto de vista de la cantidad y frecuencia de relubricación. Esto puede hacerse utilizando el análisis de grasas (con el procedimiento de muestreo correcto) y también inspeccionando la grasa usada en rodamientos y motores reconstruidos. La cantidad y condición de la grasa en estos rodamientos proporciona valiosa información para optimizar las cantidades y frecuencias de reengrase.

4. Disminuir el desperdicio en los contenedores de aceite

Muchos lubricantes comercializados en tambores y contenedores no se consumen completamente. Frecuentemente, se deja cierta cantidad de aceite nuevo en el contenedor. Existen varias estrategias que pueden ayudar a disminuir este desperdicio de aceite, incluyendo los que vienen en contenedores pequeños o a granel. Estas prácticas deben ser optimizadas para la máquina o el grupo de máquinas en donde el lubricante es utilizado.

Otro elemento que contribuye al desperdicio de aceite son los contenedores de relleno. Estos pequeños contenedores que son llevados hasta el punto de aplicación del lubricante a la máquina a menudo se dejan parcialmente llenos cuando se colocan a un lado. El aceite dejado en el contenedor es cuestionado posteriormente por su tipo y condición. Esta duda lleva comúnmente a verter el aceite en un contenedor de aceite usado. Para prevenir que esto ocurra, cree la práctica de etiquetar el tipo de aceite y su condición en los contenedores.

5. Disminuir las fugas

Controlar las fugas tiene mucho sentido por una gran cantidad de razones. No solo hay ahorros por el consumo de aceite, sino también en los beneficios de confiabilidad y seguridad. No cierre los ojos a las fugas; corríjalas rápidamente. Evite el uso de “banditas” o remedios temporales y en su lugar busque soluciones completas y permanentes.

La tabla 1 es un ejemplo hipotético de la posibilidad de disminuir el consumo y el gasto anual en lubricantes. Las oportunidades varían considerablemente dependiendo de la cantidad actual del desperdicio de aceite y la ineficiencia de su planta. Si no está seguro de su ahorro potencial, contrate a un especialista para realizar una evaluación que compare sus prácticas actuales contra el estado óptimo de referencia (mejor práctica).

Como se indicó anteriormente, no se trata necesariamente de comprar lubricantes más baratos, sino más bien de la selección óptima del lubricante y de una estrategia proactiva para disminuir el consumo de lubricantes. Una vez que estas eficiencias son implementadas, los ahorros obtenidos se repiten cada año, lo que da como resultado excelentes utilidades con un mínimo esfuerzo e inversión.