Noria Corporation. Traducido por Alejandro Hernández Gandarillas, Noria Latín América

 

Si queremos realizar un mapeo de lubricantes, ¿qué datos debemos recopilar? ¿Cuál es el mejor enfoque para el mapeo de lubricantes?”

El mapeo de lubricante se ha hecho más frecuente a medida que las organizaciones pasan del conocimiento tribal al mantenimiento basado en procedimientos. Esta es una gran práctica para garantizar que todos los puntos de lubricación se mantengan correctamente mientras minimiza las posibilidades de contaminación cruzada del lubricante. Esto no solo ayuda a los nuevos trabajadores a identificar y abordar todos los puntos de lubricación en un equipo determinado, sino que también sirve como un control para asegurarse de que incluso los técnicos más experimentados estén acertando todos los puntos.

Cuando se empieza una iniciativa de mapeo de lubricante, primero se debe realizar una auditoría de lubricación a profundidad. Las máquinas que tendrán el mayor beneficio del mapeo de lubricantes serán las que sean más complejas y críticas con los puntos de lubricación más numerosos. Cuando se construye e instala el equipo, puede suceder que los puntos se oculten y se dificulte su alcance, es por eso por lo que la auditoría completa del equipo es importante.

Entre los datos pertinentes que se deben de recolectar se encuentran las recomendaciones de lubricación de los manuales del fabricante de equipo original, además de un análisis sobre cuántos puntos hay en la máquina y el nombre o ubicación de dichos puntos individuales. Así mismo se deben revisar las recomendaciones del fabricante y compararlas con lo que se tiene a la mano. Esto ayudará a confirmar que el lubricante cumpla con las especificaciones del equipo y, en caso de haber lubricantes sintéticos, asegúrese de que sean compatibles con los materiales de los sellos, entre otros.

También es importante obtener los tamaños y las velocidades de los rodamientos del equipo, así como los volúmenes de lubricante. Esto puede ser calculado o proporcionado por el manual de mantenimiento de la máquina. Además de conocer el volumen del lubricante que necesita un punto dado, se debe de comprender cada cuánto se necesita lubricar, o su frecuencia. Cuando se calcula la frecuencia de las tareas de lubricación, se debe de considerar el entorno en el que el equipo trabaja. Por ejemplo, entre más caliente el ambiente, más seguido se debe de aplicar grasa en el equipo.

Se puede llevar el mapeo de lubricante un paso adelante al usar imágenes detalladas y comentadas del equipo. Cada punto de lubricación puede ser fotografiado con una nota del volumen, la frecuencia y el tipo de lubricante etiquetado para cada punto. No es raro ver este tipo de imágenes laminadas y colgadas sobre un componente del equipo para que los técnicos puedan observar los puntos de lubricación y se aseguren de acertar a todos.

El mapeo de lubricantes es un proceso complejo que requiere mucho tiempo y esfuerzo. Una vez que el mapa es creado, se debe de revisar periódicamente y actualizar cuando el tipo de lubricante cambia o se modifica el equipo. Recuerde que el objetivo final es facilitarle la vida al técnico. Sea diligente y riguroso en sus auditorías. Entre más detallado sea, más fácil será para el técnico y su maquinaria.