Jim Fitch, Noria Corporation. Traducido por Roberto Trujillo Corona, Noria Latín América

Muchos de los que se dicen puristas afirman que prefieren el aceite a la grasa. Pero entonces aparecen los defensores acérrimos de la grasa que tienen su propia ortodoxia. De hecho, ambas escuelas de pensamiento están respaldadas por argumentos sólidos y convincentes. Parece que para cada punto a favor hay un contrapunto igualmente fuerte. Como ha sido durante décadas, el debate entre la grasa y el aceite no muere ni se desvanece. Escuchemos lo que están diciendo hoy, incluidos varios argumentos clásicos junto con un par de nuevos.

A favor de la grasa

  1. La grasa tiene un desempeño superior en arranque y paro de la máquina. Cuando se apaga una máquina, el aceite regresa al sumidero, pero la grasa permanece en el componente donde se necesita, lo que reduce el riesgo de un arranque en seco.

Contrapunto del aceite. La mayoría de los sistemas por baño, salpique y circulación de aceite pueden lubricarse casi inmediatamente al reiniciar su funcionamiento. Grandes volúmenes de aceite (en comparación con la grasa en la misma aplicación) significan un mayor suministro de aditivos (vida útil prolongada) y la capacidad de eliminar los contaminantes de las zonas de fricción de trabajo.

  1. Los sellos y conectores desgastados pueden retener la grasa mejor que el aceite, lo que reduce el riesgo de falta de lubricante y fugas. Esto también reduce el riesgo de que el lubricante manche o dañe el producto de trabajo (alimentos, papel periódico, textiles, etc.).

Contrapunto del aceite. Es cierto que la grasa es menos propensa a las fugas, pero una vez más, las fugas son un signo de una máquina que está expuesta (internamente) al ambiente de operación y necesita reparación. Los sellos gastados que pasan desapercibidos no mejoran con el tiempo. Esto presenta el riesgo de una falla más grave o incluso catastrófica en el futuro.

  1. El excedente de grasa empaquetado firmemente alrededor de los sellos y conectores sirve como sellador, evitando la entrada de partículas y agua. El reengrase periódico puede purgar los contaminantes y alejarlos de las superficies de trabajo del componente.

Contrapunto del aceite. La mayoría de las máquinas industriales no se vuelven a engrasar con la frecuencia suficiente como para confiar en esto para desplazar los contaminantes de los sellos y cavidades adyacentes a los rodamientos. De hecho, la práctica del reengrase puede conducir estos contaminantes directamente al núcleo del rodamiento y causar una falla inminente.

  1. La grasa permite el uso de aditivos sólidos como grafito, óxido de zinc o disulfuro de molibdeno. Estos aditivos se asentarían o se filtrarían si se usaran en muchos aceites.

Contrapunto del aceite. Los aditivos solubles que se utilizan en las formulaciones de aceite en la actualidad proporcionarán un desempeño comparable para controlar tanto el desgaste adhesivo como la abrasión en aplicaciones similares.

A favor del aceite

  1. A diferencia de la grasa, el aceite fluye libremente, lo que le permite conducir y eliminar el calor no deseado (convección térmica). Esto mantiene estable la viscosidad del aceite base y reduce el riesgo de oxidación inducida por calor y agotamiento de aditivos.

Contrapunto de la grasa. Cuando se selecciona correctamente para una aplicación determinada, la temperatura de la grasa permanecerá razonablemente baja y sin riesgo de oxidación prematura. Muchas aplicaciones lubricadas de por vida con grasa han superado los diez años de servicio.

  1. A diferencia del aceite, el batido de grasa en engranajes y rodamientos da como resultado pérdidas por alto consumo de energía y generación de calor. La energía consumida por el aceite en una aplicación similar puede ser solo una fracción de la de la grasa.

Contrapunto de la grasa. Cuando los rodamientos se lubrican adecuadamente con la cantidad precisa de grasa y la consistencia correcta, las pérdidas por batido son insignificantes. Cualquier cantidad innecesaria de grasa será empujada hacia un lado y lejos de las partes móviles (como los rodillos y jaulas). Esto forma un canal conveniente, dejando solo la cantidad necesaria de grasa y aceite para la lubricación. El aceite, por otro lado, continuará fluyendo de regreso a la trayectoria de las partes móviles, causando batido y calor.

  1. Debido a que el aceite no usa espesantes, no hay riesgo de que los espesantes incompatibles choquen, causando cambios en la consistencia de la grasa y otros problemas.

Contrapunto de la grasa. Es cierto que los aceites no emplean espesantes en su formulación, pero aún existe el riesgo de incompatibilidad entre el aceite base y los aditivos si se mezclan accidentalmente. De hecho, se podría argumentar que no hay mayor seguridad cuando se mezclan dos aceites en comparación con mezclar dos grasas; a diferencia de algunos aceites, los aditivos para las grasas no se asentarán durante el almacenamiento o cuando las máquinas estén en reposo.

  1. Los aceites lubricantes permiten que ciertos contaminantes, como el agua y la suciedad, se suspendan brevemente y se transporten a filtros, separadores y zonas de sedimentación. La grasa suspende permanentemente este tipo de contaminantes. De hecho, algunas grasas suspenderán el 100 por ciento de su peso en agua.

Contrapunto de la grasa. A diferencia de la grasa, el aceite en circulación transporta contaminantes dañinos a los confines de un sistema, con el riesgo de desgaste y corrosión de muchas superficies al mismo tiempo. La grasa mantiene la mayoría de los contaminantes localizados e inmovilizados e incluso desplazados lejos de superficies críticas.

  1. El volumen de aceite en los componentes de la máquina se puede controlar con precisión mediante indicadores de nivel y mirillas. El volumen de grasa es casi imposible de monitorear y controlar. El engrase excesivo e insuficiente son causas comunes de fallas en los rodamientos.

Contrapunto de la grasa. Los técnicos de lubricación bien capacitados que utilizan las herramientas y los procedimientos adecuados no tienen problemas para introducir cantidades seguras de grasa en los rodamientos y componentes similares.

  1. El aceite se puede cambiar sin desmontar los accesorios de la máquina. La grasa se debe reempacar periódicamente, lo que implica un costo considerable asociado con la mano de obra, el material y el tiempo de inactividad.

Contrapunto de la grasa. Muchas máquinas lubricadas con grasa pueden funcionar durante años sin necesidad de volver a empacar los rodamientos. Sin embargo, los compartimentos de aceite a veces requieren drenados y rellenos constantes.

  1. Las máquinas lubricadas con aceite son más fáciles de muestrear para análisis en laboratorio de metales de desgaste, contaminantes y propiedades de los fluidos. Es casi imposible obtener una muestra representativa de una grasa en servicio.

Contrapunto de la grasa. Quizás el 90 por ciento de los rodamientos y componentes lubricados con grasa no son críticos y no requieren muestreo y análisis de rutina. Sin embargo, se han desarrollado nuevos métodos para permitir el muestreo de grasa en servicio.

  1. Los aceites usados ​​se pueden manipular y eliminar de forma segura con un impacto mínimo para el medio ambiente. La mayoría de las máquinas lubricadas con grasa son sistemas a toda pérdida, lo que significa que no existe una manera ambientalmente sencilla de recuperar y eliminar productos degradados o contaminados.

Contrapunto de la grasa. En realidad, el aceite es más problemático para el medio ambiente que la grasa. Como se indicó anteriormente, fuga más fácilmente de las máquinas y contamina el agua, el suelo, la vida vegetal, etc.