Noria Corporation. Traducido por Roberto Trujillo Corona, Noria Latin America

“¿Cuánto debería afectar la tasa de oxidación de un aceite a la frecuencia de cambio de un aceite?”

La oxidación es una reacción que tiene lugar entre las moléculas del aceite base de un lubricante y el oxígeno existente en forma de espuma o aire atrapado. Una vez que la oxidación comienza a ocurrir, puede, y a menudo lo hará, provocar un cambio químico adverso y permanente en las moléculas. A medida que se inicia este proceso, las moléculas, que generalmente son hidrocarburos, se transforman en compuestos que afectan el desempeño del lubricante.

Por qué la oxidación es una preocupación

La oxidación es el principal degradante de cualquier lubricante que esté sujeto a servicio típico y expuesto al ambiente. Si bien la disminución del desempeño es el temor inicial con la oxidación, otras preocupaciones son un mayor desgaste de los componentes por corrosión, mayor potencial de barniz y acumulación de lodo. Comprender por qué ocurre la oxidación dentro de un lubricante es imprescindible para ayudar a prevenir y retrasar este proceso.

Efectos de la oxidación

La protección contra el inicio de la oxidación se puede encontrar en forma de aceites base más robustos, generalmente sintéticos con índices de viscosidad más altos, así como lubricantes con paquetes de aditivos antioxidantes. Por supuesto, incluso los lubricantes más resistentes eventualmente sucumbirán a la oxidación si se exponen al agua, calor, aire o catalizadores metálicos. A medida que avanza este proceso, pueden surgir numerosas complicaciones. La mayoría de los problemas aparecen inicialmente con la descomposición del aceite base cuando comienza el agotamiento de aditivos. A través del desarrollo de este ciclo, es posible que aumenten la viscosidad y acidez del aceite, y tendrá lugar la formación de herrumbre y corrosión. La presencia de agua y metales reactivos también influirá en la tasa de oxidación.

Cómo la tasa de oxidación afecta los cambios de aceite

Comprendiendo mejor la oxidación, puede ver cómo podría afectar la velocidad de degradación del lubricante, lo que a su vez puede tener un impacto directo en la frecuencia con la que se cambia el aceite. Dos factores principales impulsan esta tasa: Primero, a medida que la oxidación comienza a ocurrir se consumen también los aditivos antioxidantes y empiezan a apreciarse señales de oxidación (cambio de color, cambio de olor, incremento de acidez, consumo de aditivos). Si los promotores de la oxidación, como los contaminantes, la temperatura y la presión siguen siendo los mismos, la tasa de consumo de aditivos y oxidación generalmente será lineal. Si estos factores cambian, puede producirse un cambio en la velocidad de oxidación.

El segundo factor que afectará la tasa de oxidación es la composición molecular del aceite base. La estabilidad a la oxidación del lubricante y el ambiente de operación de la máquina también deben desempeñar un rol en la determinación de la frecuencia de cambio de aceite. El análisis de aceite puede ayudar a identificar ambos factores.

Uso del análisis de aceite para verificar la oxidación

Al igual que el cuerpo humano, un lubricante mostrará síntomas de “enfermedad” a medida que comiencen a ocurrir complicaciones. El personal de lubricación y el laboratorio de análisis de aceite deben garantizar que se realicen actividades para captar estas señales antes de que sea demasiado tarde.

Las inspecciones sensoriales durante las tareas de mantenimiento preventivo (PM, por sus siglas en inglés) son una excelente manera de comenzar. Por lo general, a los operadores y mecánicos ya se les han asignado tareas asociadas con la maquinaria, por lo que este es un momento ideal para verificar las señales de estrés por oxidación. Estas inspecciones pueden incluir el examen del lubricante a través de una mirilla limpia con una linterna para garantizar que el aceite sea claro y brillante o al menos conserve su color normal. Dado que la oxidación a veces puede causar que el lubricante tenga un olor desagradable, considere extraer una pequeña muestra o abrir un puerto de acceso para ver si tiene el mismo aroma característico.

El análisis de aceite puede apoyarse con conjuntos de prueba de rutina y de excepción. Los conjuntos de prueba de rutina incluirían el análisis de viscosidad, espectrometría de elementos, número ácido y la espectrometría infrarroja por transformadas de Fourier (FTIR, por sus siglas en inglés), mientras que los conjuntos de pruebas de excepción podrían consistir en medición de potencial de barniz, medición de oxidación, voltametría de escaneo lineal y pruebas de oxidación en recipiente rotativo a presión (RPVOT, por sus siglas en inglés).