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Podría decirse que la actividad más común realizada en lubricación es engrasar los rodamientos. Esto implica tomar una pistola de grasa llena de grasa y bombearla en todas las graseras en la planta. Es sorprendente cómo una tarea tan común también está plagada de errores, como el exceso de grasa, la falta de grasa, la sobrepresurización, el engrase con demasiada frecuencia, el engrase con poca frecuencia, el uso de viscosidad incorrecta, mala selección del espesante y la consistencia, la mezcla de múltiples grasas, etc.

Si bien todos estos errores de engrase se pueden analizar en profundidad, el cálculo de la cantidad de grasa y la frecuencia con la que se debe engrasar cada aplicación de rodamiento es algo que se puede determinar desde el principio utilizando variables conocidas sobre las condiciones de operación, las condiciones ambientales y los parámetros físicos del rodamiento.

La cantidad de grasa durante cada procedimiento de relubricación generalmente se puede calcular simplemente observando algunos parámetros del rodamiento. El método de la fórmula de SKF se usa frecuentemente, multiplicando el diámetro exterior del rodamiento (en milímetros) con el ancho total del rodamiento (en milímetros) o la altura (para los rodamientos axiales). El producto de estos dos parámetros junto con una constante (0.005) le dará la cantidad de grasa en gramos.

El método de la fórmula de SKF

Hay algunas formas de calcular la frecuencia de relubricación. Pruebe la calculadora de volumen y frecuencia de grasa para rodamientos de Noria . Algunos métodos se simplifican para un tipo específico de aplicación. Para los rodamientos en general, es mejor tener en cuenta diversas variables más, además de las condiciones de operación y ambientales. Entre estas están:

  • Temperatura: como indica la regla de la tasa de Arrhenius, cuanto mayor sea la temperatura, más rápido se oxidará el aceite. Esto puede llevarse a la práctica acortando la frecuencia de relubricación a medida que se preveen temperaturas más altas.
  • Contaminación: los rodamientos son propensos a la abrasión de tres cuerpos debido a su pequeño espesor de película (menos de 1 micrón). Cuando hay contaminación se puede ocasionar un desgaste temprano. Deben tenerse en cuenta los tipos de contaminantes ambientales y la probabilidad de que entren en un rodamiento al definir la frecuencia de relubricación. Incluso la humedad relativa promedio puede ser un punto de medida para indicar problemas de contaminación del agua.
  • Humedad: ya sea que los rodamientos estén en un ambiente interior húmedo, en un área cubierta con ambiente seco, ocasionalmente frente al agua de lluvia o incluso expuestos a lavados, las oportunidades de ingreso de agua deben tenerse en cuenta al definir la frecuencia de relubricación.
  • Vibración: la vibración de velocidad pico puede ser una indicación de cuánta carga de choque está experimentando un rodamiento. Cuanto mayor sea la vibración, más grasa necesitará para ayudar a proteger al rodamiento con grasa fresca.
  • Posición: una rodamiento en posición vertical no retendrá la grasa en las zonas de lubricación tan eficazmente como los ubicados horizontalmente. En general, es recomendable engrasar con mayor frecuencia cuando los rodamientos están más cerca de una posición vertical.
  • Tipo de rodamiento: el diseño del rodamiento (bolas, cilindros, cónicos, esféricos, etc.) tendrá un impacto significativo en la frecuencia de relubricación. Por ejemplo, los rodamientos de bolas pueden permitir más tiempo entre aplicaciones de reengrase que los de la mayoría de los otros diseños de rodamientos.
  • Tiempo de operación: la operación 24 horas del día, los 7 días de la semana en comparación con el uso esporádico, o incluso con qué frecuencia hay arranques y paradas, tendrá un impacto en la rapidez con que la grasa se degradará y la eficacia con la que se mantendrá en las zonas clave de lubricación. Un tiempo de operación más alto generalmente requerirá una frecuencia de relubricación más corta.

Todos los factores enumerados anteriormente son factores de corrección que deben considerarse junto con la velocidad (RPM) y las dimensiones físicas (diámetro del eje) en una fórmula para calcular el tiempo hasta la próxima relubricación con grasa para un rodamiento.

Si bien estos factores juegan un papel en el cálculo de la frecuencia de relubricación, a menudo el ambiente está demasiado contaminado, la probabilidad de que entren contaminantes en el rodamiento es demasiado alta y la frecuencia resultante no es suficiente. En estos casos, se debe realizar un procedimiento de purga para empujar la grasa a través de los rodamientos con mayor frecuencia.

Recuerde, la filtración es al aceite como la purga es a la grasa. Si el costo de usar más grasa es menor que el riesgo de falla del rodamiento, entonces purgar la grasa podría ser la mejor opción. De lo contrario, un cálculo específico para determinar la cantidad de grasa y la frecuencia de relubricación será lo mejor para ayudar a evitar uno de los errores cometidos con mayor frecuencia en las prácticas de lubricación más comunes.