Jeremie Edwards, Noria Corporation. Traducción por Roberto Trujillo Corona, Noria Latín América

Lo más probable es que, si trabaja en un entorno industrial, tenga un lugar donde almacenar lubricantes. Puede ser un antiguo contenedor marítimo, una sección de un almacén o incluso un conjunto de tarimas en el exterior y algunos armarios. Dondequiera que elija almacenar lubricantes, hay algunas cosas por considerar para mantener los lubricantes seguros y saludables hasta que los ponga en uso. La lista completa de todo lo que debe tener su cuarto de lubricación puede ser bastante exhaustiva, por lo que aquí están las cinco cosas principales que debe recordar cuando se trata de diseñar esta área.

1. Control de clima

Sabemos que los lubricantes deben mantenerse limpios, frescos y secos para maximizar su vida útil mientras están en uso, pero esta regla también se extiende a su vida útil mientras están almacenados. La mala ventilación y la alta humedad pueden causar fácilmente temperaturas de 50 °C en un día caluroso en un almacén, y las temperaturas de la superficie exterior de esos contenedores marítimos pueden alcanzar más de 90 °C si se dejan a la luz solar directa todo el día. Estas temperaturas harán envejecer prematuramente sus aceites y harán que el aceite en la grasa sangre con mayor frecuencia. ¿Alguna vez se preguntó por qué parece que esa caja de tubos de grasa alguien la sumergió hasta la mitad en agua? Ese es el aceite que se está desangrando.

2. Sistema de etiquetado

Seguro pensará, “pero nuestros lubricantes vienen con etiquetas”. El propósito de un sistema de etiquetado es facilitar la identificación de los lubricantes de un vistazo. Las etiquetas de color y forma para lubricantes funcionan muy bien para esto. Por ejemplo, si tengo un aceite para engranajes específico marcado con una etiqueta azul en forma de copa (idealmente, todos los equipos que utilicen este aceite tendrían la misma etiqueta), no tengo que pensar en eso, de un vistazo sé lo que tengo ahí. El etiquetado es particularmente útil con las grasas. Los tubos de grasa y las pistolas se manchan de mugre y suciedad, y cuando las limpiamos, a menudo parece que las etiquetas originales se borran con toda esa sustancia pegajosa que estamos tratando de remover. Una buena etiqueta puede salvar a su rodamiento cuando se trata de saber qué grasa hay en qué tubo.

3. Armarios de almacenamiento

Los gabinetes de almacenamiento son excelentes por varias razones. Nos dan un lugar para que guardemos las cosas, y si se toma el tiempo para planificar su almacenamiento y establecer un sistema organizado que indique dónde van las cosas, puede abrir ese armario en cualquier momento y saber instantáneamente si le falta algo. No solo eso, sino que los gabinetes de almacenamiento nos ayudan a lograr ese aspecto “limpio, fresco y seco” que siempre estamos tratando de lograr con nuestros lubricantes. Rara vez he estado en un entorno de fabricación que no esté luchando al menos contra el polvo, y estos armarios nos brindan ese lugar limpio para preservar nuestros lubricantes y accesorios de lubricación.

4. Superficies de trabajo

He entrado en tantos “cuartos de lubricación” donde no había absolutamente ningún lugar para realizar las tareas requeridas. Un cuarto de lubricación debería parecerse más a una bahía de mantenimiento centrada en la lubricación que a un área de almacenamiento. No basta con tener un lugar donde colocar nuestros lubricantes; necesitamos un lugar para trabajar en un ambiente limpio. Llenar los recipientes de los lubricadores de nivel constante no es algo que deba hacerse en el piso del taller; necesita un lugar designado para hacerlo y necesita una superficie de trabajo para hacerlo. ¿Qué tal un lugar para una computadora? Necesitamos hacer un seguimiento de nuestras PM, tomar notas, pedir suministros, investigar productos y todo tipo de cosas. Hacer del cuarto de lubricación un lugar de trabajo real con espacio de almacenamiento y superficies de trabajo le ahorrará un tiempo significativo a largo plazo y le permitirá hacer su trabajo mejor y más rápido.

5. Gestión del espacio superior

La gestión adecuada del espacio superior en la máquina es una cosa, pero debemos asegurarnos de que nuestros aceites se mantengan seguros todo el tiempo que están con nosotros. Esto comienza con el almacenamiento inicial. Los respiradores desecantes son una manera fácil de asegurarnos de que estamos haciendo nuestra parte para evitar la entrada de partículas y humedad mientras esos lubricantes están almacenados temporalmente. Si tiene grandes contenedores de almacenamiento a granel y usa mucho aceite, vaya un poco más allá y obtenga respiradores desecantes con válvulas de retención. Pueden costar un 25% más que los económicos, pero le van a durar el doble.

No le voy a engañar: construir un cuarto de lubricación de clase mundial es una gran inversión de tiempo y recursos. Dependiendo de la situación particular de su planta (presupuesto, instalaciones, personal, etc.), puede llevarle desde un mes hasta un año completo. Sin embargo, aquellos que puedan comprometerse a mejorar e implementar todo lo anterior obtendrán resultados medibles en forma de aceite más limpio, mayor eficiencia y una cultura laboral más sólida.