Los pros y contras de las regulaciones para el almacenamiento de lubricantes

12 de abril de 2017

Garrett Bapp, Noria Corporation. Traducido por Francisco J. Páez Alfonzo, Noria Latín América

Publicado en Machinery Lubrication (10/2015)

Imagínese que está ejecutando su rutina diaria de trabajo y recibe una llamada de que una caja de engranajes ha fugado el aceite por todos lados. Inmediatamente entra en modo reactivo. No ha llegado a la escena para evaluar el alcance de la situación, pero ya tiene una idea general de lo que se debe hacer – detener el equipo para evitar daños mayores y colocar material para absorber el aceite que ha fugado de la máquina.

A continuación, piensa cómo reparar la máquina. ¿Exactamente cuánto aceite se ha fugado? ¿Cuánto aceite había en la máquina? ¿Llegó el aceite fugado al drenaje o a alguna fuente de agua? ¿Tiene las herramientas y equipos adecuados para manejar una situación como la presentada? ¿Necesita notificar al departamento de recursos naturales de su estado? ¿Pudo haberse prevenido esta situación?

Infortunadamente, esta es la realidad que muchas personas enfrentan cuando se reportan diariamente al trabajo. En cualquier momento, puede ocurrir un accidente o una falla de la maquinaria, que ocasiona una fuga de aceite. La buena noticia es que usted puede prepararse y preparar a otros para atender estas situaciones antes de que se presenten. En algunas circunstancias, pueden entrar en juego las regulaciones gubernamentales. Por lo tanto, es importante conocer estas regulaciones y si estas tienen alguna relación con su planta.

 Los pros y contras de las regulaciones para el almacenamiento de lubricantes

Regulaciones OSHA y EPA

De acuerdo con la Agencia de Protección Ambiental de USA (EPA, por sus siglas en inglés), cualquier contenedor de 210 litros o más, se considera como un almacenamiento de lubricante a granel. Esto significa que no se debe contabilizar el volumen almacenado en contenedores de relleno, baldes de 19 litros y en dispositivos más pequeños. Sin embargo, tendrá que preocuparse por aquellos componentes y depósitos que contengan 210 litros o más, incluyendo cajas de engranajes, reservorios, sistemas hidráulicos, contenedores de almacenamiento, etc. Estos volúmenes deben ser incluidos en el total del volumen almacenado para determinar si se aplican o no las regulaciones federales.

La Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA, por sus siglas en inglés) desglosa estos volúmenes de almacenamiento acumulativo en 5,000 litros para almacenamiento sobre la superficie y de 160,000 litros para almacenamiento subterráneo. Plantas con capacidades de almacenamiento acumulativo por debajo de estos volúmenes no tendrán que disponer de un plan para de prevención, control y medidas contra derrames (SPCC, por sus siglas en inglés). Sin embargo, es una buena medida el disponer de algunas previsiones para derrames accidentales de aceite. Para plantas con volúmenes de aceite superiores a los estándares de OSHA, el primer paso es preparar un plan para la contención de derrames de aceite.

Prepararse para un derrame de aceite

Un plan escrito de SPCC debe abordar preguntas como las siguientes, ¿cómo la planta evitará la contaminación de fuentes de agua y costas adyacentes?, así como ¿qué prácticas y preparaciones utilizará en prevenir y responder a los derrames de aceite? La EPA no establece el uso de métodos o equipos específicos, sino que permite a las organizaciones decidir cuáles son las técnicas apropiadas para ellas. Sin embargo, los planes deben estar en conformidad con las Buenas Prácticas de Ingeniería (GEPs, por sus siglas en inglés) y pueden requerir la certificación de un profesional de la ingeniería.

También se debe considerar un método de contención secundario para el almacenamiento de lubricantes a granel. Esto puede implicar medidas activas o pasivas. Las activas son aquellas que requieren que un trabajador ponga algo en su lugar antes o durante su trabajo. Esto podría ser tan sencillo como cubrir los drenajes cercanos o responder a los derrames con un kit de contención. Estos kits de contención generalmente tienen mangas de contención, almohadillas, polvos absorbentes, bolsas para disposición y guantes de nitrilo. Estos elementos pueden fungir como salvavidas hasta que se tomen las acciones necesarias. Las medidas pasivas para la contención de derrames de aceite consisten en colocar y dejar algo en el lugar de trabajo, como un muro de contención alrededor de un tanque de almacenamiento o una tarima de contención de derrames debajo de un tote o tambor.

Los métodos de contención secundaria pueden dividirse en dos categorías: generales y específicos. Los generales se enfocan más en las probabilidades de derrames en el almacenamiento y la maquinaria. Esto incluye los derrames de volúmenes desconocidos. Los específicos apuntan hacia las principales fallas de los contenedores y se enfocan en el tamaño y el diseño. Aunque la EPA no define un volumen específico de falla, se recomienda documentar los volúmenes que usted seleccione. Cuando diseñe su plan, puede emplear ambas categorías de contención secundarias. En algunos casos, cuando los métodos de contención secundaria no son prácticos, la EPA tiene una política de indulgencia. También se pueden implementar medidas adicionales siempre y cuando estén descritas en su plan.

Hay varios componentes en un plan SPCC, tales como inspecciones visuales, pruebas de integridad, protección de sobrellenado, medidas de seguridad, entrenamiento y mantenimiento de registros. Existen diversas empresas que están disponibles para ayudarle a elaborar su plan. Puede encontrar más información visitando los sitios web de OSHA y EPA y localizar el Title 40 CFR Part 112. Además, asegúrese de revisar las leyes locales y estatales, las cuales son usualmente más exigentes que las regulaciones federales.

Regulaciones de la NFPA

El Código de Líquidos Inflamables y Combustibles de la Asociación Nacional de Protección Contra Incendios (NFPA, por sus siglas en inglés) no es muy estricto para la mayoría de los lubricantes porque son considerados como líquidos Clase IIIB, los cuales tienen un punto de inflamación igual o superior a los 93°C. Esta regulación para líquidos inflamables y combustibles está dividida en dos clases que dependen del punto de inflamación. Fluidos con puntos de inflamación por encima de los 38°C son considerados combustibles, mientras que aquellos con puntos de inflamación por debajo de 38°C son considerados inflamables. Estas clases también tienen sub-categorías con requisitos adicionales dependiendo de los puntos de inflamación y ebullición.

fig1 Los pros y contras de las regulaciones para el almacenamiento de lubricantes

Debido a que los productos derivados del petróleo tienen típicamente puntos de inflamación por encima de los 93°C, son clasificados como líquidos combustibles Clase IIIB. Sin embargo, esto no significa que todos los aceites están dentro de esta clasificación. Necesita leer las hojas de datos de seguridad para determinar bajo qué categoría cae su lubricante. OSHA no regula los líquidos Clase IIIB, pero hace sugerencias para otras clases, las cuales pueden ser utilizadas para el almacenamiento de lubricantes.

Las regulaciones de la NFPA tienen disposiciones para el diseño, construcción y capacidad de gabinetes o armarios de almacenamiento. Con tantas opciones en el mercado, puede generar confusiones en el momento de la selección del tipo a adquirir. Nuestro consejo es que seleccione el que mejor se adapte a sus necesidades y que no sea demasiado grande, a menos que pueda necesitar en el futuro un espacio más grande.

El Código de Líquidos Inflamables y Combustibles también incluye requisitos de ventilación y almacenamiento. Si está buscando un almacenamiento de lubricantes de clase mundial, esta información puede ayudarle a diseñar correctamente su almacén y cuarto de lubricación y modernizar cualquier práctica obsoleta.

Un enfoque proactivo

Incluso si estas regulaciones para el almacenamiento de lubricantes no son aplicables a su instalación, usted debe adoptar un enfoque proactivo. Usualmente, no es sino hasta que ocurre un accidente cuando usted descubre lo poco preparado que realmente está su planta. Los trabajadores a menudo dejan de hacer lo correcto, ya sea por comodidad o porque no tienen conocimiento de lo que deben hacer. Pueden concretarse a colocar una almohadilla o tapete absorbente para evitar que el derrame se extienda, o aplicar arena para gatos para absorber el derrame. Si bien será fácil ver las deficiencias de su plan después de un incidente, es mucho mejor, en primer lugar, prevenir los derrames.

fig2 Los pros y contras de las regulaciones para el almacenamiento de lubricantes

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